Rafael Pradal. La ‘jondura’ del piano

Rafael Pradal (piano) “El Taranto en la Calle”. Organiza El Taranto. Clasijazz, Viernes, 24 de noviembre de 2017. 21:30 H.

LA ‘JONDURA’ DEL PIANO

Cuando hablamos de flamenco lo primero que nos viene a la cabeza es el cante, la guitarra o el baile. Es el imagen más recurrente hasta el punto de pasar por estereotipo, aún a pesar de su honda carga expresiva.

Sin embargo y desde hace unas décadas al flamenco se han incorporado otros instrumentos como la flauta, el violín, el chelo, el bajo, el cajón o el piano, algunos de los cuales ya fueron utilizados por destacados representantes flamencos siglos atrás como ‘El Planeta’ o los hermanos Manuel y Tomás Torre.

El origen del piano flamenco se remonta al siglo XIX. Entonces —en lo que cabría llamar “música preflamenca” y origen del actual flamenco— la mayoría de las obras estaban escritas o para piano solista o para acompañar al cante. José Otero en Tratado de baile recoge algunas partituras para piano de piezas flamencas para acompañar al baile.

Insignes precursores del piano flamenco fueron José Romero y Arturo Pavón. José Romero (1936-2000) fue pionero trasladando al piano el toque de guitarra como el golpe o el rasgueado. Supo interpretar con el teclado las seguiriyas, soleares, bulerías o malagueñas que oía en las guitarras de El Niño Ricardo, Ramón Montoya o Diego el del Gastor, como se recoge en álbumes como Piano flamenco, Andalucía flamenca o Formas musicales andaluzas, además de escribir La otra historia del flamenco. La tradición semítico-musical andaluza, obra editada en dos tomos por la Junta de Andalucía.

Arturo Pavón (1930-2005) desarrolló fundamentalmente el acompañamiento al cante y al baile, acompañando habitualmente a Manolo Caracol, como puede comprobarse en muchas de sus grabaciones, por ejemplo, Suite flamenca. Educado como guitarrista flamenco, su toque al piano estaba impregnado del espíritu de la guitarra, especialmente sus interpretaciones del flamenco y las de los compositores clásicos que se inspiraron en este arte. Consideraba que el flamenco más puro se podía interpretar con orquesta sin que perdiera un ápice de su esencia y su fuerte personalidad.

Desde entonces la evolución del piano flamenco ha seguido dos tendencias, una purista en la que cabe encuadrar a Zarzana, Pedro Ricardo Miño, Manuel Carrasco, Javier Coble o Rafael Pradal, joven pianista que nos acompaña esta noche; y otra mestiza donde al flamenco se incorporan elementos procedentes de otros estilos musicales, como puede ser el jazz, con Chano Domínguez como abanderado, Juán Cortés, Sergio Monroy, Diego Amador o Dorantes. La gran mayoría de los representantes de ambas tendencias han orientado su carrera, no al acompañamiento al cante o al baile, sino al piano como instrumento solista, salvo puntuales excepciones.

Estas incursiones en el flamenco de instrumentos foráneos o intrusos, así como el mestizaje con otros estilos, recibieron crudas críticas por parte de la flamencología oficial que los tildó de efímeros experimentos llamados a desaparecer. Por fortuna, flamencos puros hasta la raíz como Pepe Habichuela, Camarón, Paco de Lucía, Enrique Morente, Manolo Sanlucar, Carmen Linares o Tomatito no tuvieron el menor reparo en incorporar toda suerte de sonoridades o instrumentos ni de mezclarse con otros géneros musicaless. Ya lo dijo Arturo Pavón: “El cante, cómo no, también puede aprender de otro tipo de músicas”.

Dijo en cierta ocasión el guitarrista Vicente Amigo, “El arte flamenco es lo divino y la guitarra solo es un instrumento para expresarlo” y Manolo Caracol, “¡Se puede cantar con orquesta! ¡Se puede cantar con un violín, con una flauta…! ”. ¿Dónde anida, entonces, la flamencura de un instrumento?

Todo se reduce a un viejo y viciado debate, el eterno dilema afín a toda manifestación artística, entre el peso tradición y el futuro de la vanguardia. El músico y teórico del jazz Anthony Davis lo zanjó con una célebre frase, “la idea consiste en extender la tradición”. Y extender la tradición es redefinir día a día el flamenco del presente y del futuro.

RAFAEL PRADAL (PIANO)

«El admirable compositor y pianista Rafael Pradal se ha erigido como uno de los artistas ineludibles del piano solo, comparable al francés Philippe Leoge o al armenio Macha Gharibian».- Elrik Fabre Maigne, Blog Culture (enero, 2017).

Rafael Pradal (Toulouse, Francia, 1989). Hijo del compositor, cantaor y guitarrista Vicente Pradal y de la cantaora gitana Mona Arenas y hermano de la cantaora Paloma Pradal, creció rodeado de los cuadros de su abuelo, el pintor almeriense Carlos Pradal.

Desde muy joven estudió piano, asimilando las estructuras de todos los palos del flamenco, su gran pasión. Desde 2005 es el pianista de los espectáculos de su padre: Llanto por Ignacio Sanchez Mejías, Vendrá de noche, El diván del tamarit, Yerma en montaje de la Comédie Française, Herencia, Viento del pueblo y recientemente Mano a mano.

En 2009 publicó junto a su hermana y su padre el álbum Herencia (Harmoni Mundi) que contó con la colaboración del violoncelista Emmanuel Joussemet.

En su piano solo aflora un repertorio profundo y brillante, su toque es extremadamente flamenco, poderoso y refinado, alimentado de constantes referencias al cante y, gracias a su conocimiento de la guitarra flamenca, de técnicas como el arpegio, el trémolo o el rasgueo.

Sus cualidades como improvisador, su maestría en el arte del acompañamiento le convierten en un músico muy solicitado tanto por cantaores como por bailores flamenco. A piano solo, sus conciertos muestran un flamenco profundo y brillante.

Su don nato para la composición, sus facultades rítmicas, la delicadeza de sus melodías dotan a su repertorio de una singularidad sobresaliente. Poseedor de una impresionante técnica y muchísimo compás, su amplísimo repertorio abarca a la práctica totalidad de los palos flamencos: soleá, fandangos, tarantas, cartagenera grande, alegrías, seguiriyas, guajiras, nana flamenca, zyriab (homenaje a Paco de Lucía), tientos, tangos o bulerías.

Gran admirador del pianista flamenco Diego Amador, que según Rafael Pradal, posée una técnica “pianística muy guitarrística”.

El 4 de junio de 2016 tuvo lugar su primera presentación en España con un magnífico recital ofrecido en ese lugar de culto que es la Peña la Platería de Granada que puso al público de pie.

©José Santiago Lardón ‘Santi’ (Noviembre 2017)