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Mike Fletcher, Thommy Andersson, Martin Andersen. “Our Lands”


José Angel Santiago Lardón - 20 noviembre, 2018 - 0 comments

Mike Fletcher (saxo alto, flauta) Thommy Andersson (contrabajo) Martin Andersen (batería, percusión) Clasijazz, jueves, 22 de noviembre de 2018. 22:00 H.

Los acentos de la tierra

«No me interesan los músicos europeos que intentan sonar tan negro como los americanos, prefiero los que construyen su estilo de acuerdo con sus culturas». Jan Garbarek.

¿De que oscura sustancia se alimentan los sueños de un músico? ¿Y los de un jazzman? ¿Y cuáles son las raíces del jazz europeo?

Hace décadas que numerosos músicos europeos emprendieron la ardua tarea de hallar una alternativa al jazz típicamente norteamericano. Se habían iniciado al jazz de la mano de los grandes maestros de la tradición afroamericana, muchos de ellos asentados o asiduos en el territorio europeo, pero eran conscientes de que, al igual que un hijo se independiza, debían encontrar su propio camino.

Un camino propio, inspirado en su propia cultura, en sus creencias, en su bagaje, en el hallazgo de un sonido afín. La memoría —que es lo que somos— es un vasto crisol en el que vibran ecos ancestrales, remotos, acumulados desde el momento mismo del nacimiento o incluso antes, nanas, canciones del folclore tradicional, un sinfín de sonoridades.

Desde sus orígenes el jazz fue lenguaje de expresión humana, un idioma impredecible, incluyente y libre que se fue nutriendo de infinidad de aportaciones e influencias: cantos religiosos, ritmos africanos, música europea, contribuciones de grandes maestros del pasado y del presente…

Una expresiòn cultural siempre abierta a tendencias e innovaciones de muy variada y diversa procedencia y que fue absorbiendo generando nuevas formas en continua evolución hasta nuestros días pero sin perder jamás su esencia original, aquello que lo hace distintivo y reconocible, eso que al escucharlo nos recuerda que suena a jazz, su acento, en palabras de Perico Sambeat en una reciente entrevista —Clasijazz, septiembre, 2018—. Sin ese acento sería otra música, improvisación libre, vanguardia contemporánea, pero no jazz.

Hoy —desde la década de los 70— se habla de eurojazz que no es sino la expresión íntima y personal de toda una legión de músicos de este otro lado del Atlántico y fiel reflejo de sus sentimientos: Jan Garbarek, John McLaughlin, Michael Portal, Jean-Michel Pilc, Stèphane Grapelli, Didier Lockwood, Richard Galliano, Aldo Romano, Paolo Fresu, John Surman, Bobo Stenson, Tomasz Stanko, Benjamin Koppel, Perico Sambeat, Javier Colina, Chano Domínguez, Jorge Pardo…

Hoy hablamos de encuentros y combinación entre variadas expresiones musicales de raíz popular como el flamenco, la música balcánica, la tradición musical nórdica de las runas, la británica o la germana que tiñen de manera fundamental lo que llamamos jazz europeo o, simplemente, jazz.

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Our Lands, certero apelativo, es el mensaje de tres grandes músicos europeos —Mike Fletcher, Thommy Andersson y Martin Andersen— aunados con el fin de explorar la música folclórica británica y nórdica a través del acento del jazz y tomando como punto de partida las hermosas y líricas canciones originarias de sus respectivas tierras junto con composiciones propias en un encuentro donde la improvisación y la interacción dan fe de que la comunicación humana no conoce fronteras.

Los tres músicos se conocen —y son habituales en esta sala—, han colaborado en numerosos proyectos tanto en Escandinavia como en España y ahora, por primera vez, se unen para grabar su primer álbum y realizar conciertos en ese íntimo formato que es el trío de saxo alto, contrabajo y batería y percusión.

Entretejiendo improvisación y composiciones originales, mimetizando sus bagajes, influencias y raíces musicales en clave de jazz nos ofrecerán un repertorio cargado de energía y magnetismo. Llámase jazz europeo, o eurojazz, lo cierto es que su propuesta es un reto creativo y sobre todo un paso más en ese inextinguible sendero hacia el futuro.

El contrabajista gallego Baldo Martínez que acaba de publicar al frente del Cuarteto Europa el álbum homónimo (Karonte, 2018) —junto al violinista francés Dominique Pifarely, el trombonista suizo Samuel Blaser y el batería alicantino residente en Francia Ramón López y que tuvimos en esta sala hace justo un año— afirmó al respecto: «El jazz europeo no es el jazz que se hace en Europa, que también, sino un jazz con una identidad determinada, una forma de hacer música».

Mike Fletcher (saxo alto, flauta)

Mike Fletcher (Birminghan, Gran Bretaña) Multiinstrumentista de viento —flauta, saxo alto y saxo tenor en do—, compositor de gran personalidad creativa y un lirismo y vigor exultantes, arreglista, escritor y académico vive a medio camino entre el Reino Unido y España.

Su interés por la música comenzó en el hogar familiar donde sus padres, amantes del jazz, la clásica y el folk, supieron contagiarle desde muy temprana edad. Su padre era saxofonista y en el hogar había una nutrida colección de discos. A los 6 años se inició con el piano, cambió al violonchelo a los 8, para decidirse por el saxo a los 14.

A los 16 años inició su carrera profesional con una gira por el Reino Unido y Europa con la Midland Youth Jazz Orchestra. Después estudió jazz en el Birmingham Conservatoire con profesores como los saxofonistas Mike Williams y Julian Siegel y se graduó en 2005. A dicha institución regresó para completar su doctorado en 2018 y ahora desarrolla una intensa actividad como investigador posdoctorado.

Tras su graduación vivió y trabajó en el Reino Unido, Alemania y España, labrándose una sólida reputación, presentándose en numerosos clubes y festivales de jazz en el Reino Unido —EFG London Jazz Festival, Cheltenham Jazz Festival o Manchester Jazz Festival—, Europa —Outono Em Jazz (Portugal), Jazz Goes To Town (República Checa), e internacionales —Cambio S Festival (Brasil), IAJE Conference (Toronto, Canadá).

Mike es, ante todo, saxofonista y como tal actúa como líder de sus proyetos —Mike Fletcher Trio, Cuarteto Español, Mike Fletcher Jazz Orchestra— o como sideman de formaciones como Olie Brice Quintet, el grupo de jazz flamenco almeriense Cuarteto Majao o Johathan Silk Big Band. En 2015 fue invitado por la Birmingham Symphony Hall para participar en la ECHO Rising Starsprogramme —actuando en destacados escenarios de ciudades europeas como Londres, Baden Baden, Hamburgo, Barcelona, Budapest, Dormund, Estocolmo, Bruselas, Birmingham o Lisboa—. En 2013 fue elegido por la BBC para representar al Reino Unido como saxo alto solista con la European Jazz Orchestra que dirigida Ann-Sofi Søderqvist por recorrió el continente europeo.

Su versatilidad musical le ha permitido tocar y grabar con músicos como Tony Bianco, John Dankworth, Paul Dunmall, Bobby Previte, Tony Levin o Dan Weiss. Trabaja en proyectos de trío, noneto y orquesta de jazz.

En 2013 editó el álbum Nick of Time (Slam Productions) a trío con el bajista Olie Brice y el batería Tymoteusz Jozwiak, y en enero de 2015, Vuelta (Stoney Lane Records) bajo el nombre de Mike Fletcher Trio, con el mismo bajista y el baterista estadounidense Jeff Williams e integrado por composiciones propias donde revela su íntima relación con Andalucía y Almería, su otra residencia emocional. La segunda mitad de 2018 estará de gira por Europa promoviendo su último álbum, Picasso (s), un proyecto experimental para saxo solo inspirado en el jazz y en las artes visual. Y como sideman ha colaborado en grabaciones con notables jazzístas contemporáneos como Tony Bianco y Paul Dunmall.

Su música está influenciada sobre todo por el lenguaje melódico e improvisador del jazz, pero también ahonda en ámbitos como el folk, la música popular y la clásica contemporánea.

Como compositor ha trabajado variados géneros como el jazz, la música clásica contemporánea para teatro y cine. En 2017 compuso y dirigió la música de la producción de la Royal Shakespeare Company Dido, Queen of Carthage, considerada como «una de las más hermosas partituras de la RSC en mucho tiempo».

En 2013 recibió el encargo de Jazzlines/THSH para componer e interpretar una suite musical como parte de la celebración de la obra del compositor minimalista Steve Reich. La obra fue estrenada en el Symphony Hall Birmigham en marzo de 2013 y grabada en junio de ese año por una formación de viento y dos contrabajos —Mike Fletcher (sa), Percy Pursglove, Mike Adlington (trompeta), Tom Dunnett, Richard Foote y Hans Koller (trombón), Olie Brice y Nick Jurd (contrabajo) y Tymek Jozwiak (batería)

Parte de su extensa producción musical ha sido interpretada por destacados solistas como Lee Konitz, Andrew D’Angelo o Dan Weiss.

Es el actual director titular de la Clasijazz Big Band Swing & Funk (Almería) con la que ha tenido ocasión de trabajar con leyendas del jazz como Benny Golson, Barry Harris y Lee Konitz, desarrollando interesantes repertorios, revisitando su propia música, el excelente álbum de Count Basie, The Atomic Mr. Basie o el que dedicado a la época dorada del swing de las grandes big bands de Glen Miller, Count Basie o Ellington, estrenado en el Auditorio Maestro Padilla el 22 de abril de 2018.

Además es escritor e investigador académico vinculado al Royal Birmingham Conservatoire (Reino Unido). Ha publicado artículos e impartido conferencias en el Reino Unido y Europa y muchos de sus textos, incluídos capítulos, han sido editados en colecciones por Routledge y Leuven University Press.

Se estrenó en Clasijazz en febrero de 2015, es habitual de sus jam sessions, y ha tocado como invitado en numerosas ocasiones, entre otras junto a Lee Konitz. Cuando sus compromisos profesionales se lo permiten desarrolla proyectos como, por ejemplo, el admirable Mike Fletcher Quintet junto a Julián Sánchez, Albert Cirera, Bori Albero y Ramón Prats.

Thommy Andersson (contrabajo)

Thommy Andersson (Örebro, Suecia, 1973) Contrabajo, bajo eléctrico y violonchelo. Además es compositor, productor, arreglista y orquestador de variadas orquestas y solistas, tanto en el campo del jazz como en el clásico y el folk.

Inició sus estudios musicales en el Gymnasium de Örebro (1989-92).  Después estudió en la School for Rhythmic Music de Svalöv (1994-95), y finalmente en el prestigioso Rhythmic Music Conservatory de Copenhagen (1995-99), graduándose como profesor e intérprete.

Influenciado especialmente por el folclore y la música de raíz de su tierra, aunque abierto a otros géneros, ha elaborado un rico y personal estilo interpretativo de sonoridad cálida y “amaderada” y cuya versatilidad le ha permitido participar en multitud de proyectos de variada expresión estilítica.

Lidera las formaciones Wood Blood Ensemble, Triofolded (con Peter Nilsson y Jacob Anderskov), The Dynamite Vikings y Thommy Andersson-Lelo Nika-George Mihalache Trio, con las que ha publicado numerosos álbumes.

Es miembro habitual de la célebre Pierre Dørge New Jungle Orchestra y forma parte de formaciones como ARC (Russo, Cronholm, Andersson), The Orient West Choir, Torben Snekkestad-Thommy Andersson Duo, Cenlistho y Nilsson-Björkenheim-Andersson, Scram! y Andersson & Knuffke’ Duoz.

En el ámbito escandinavo colabora con artistas como Josefine Cronholm, Lelo Nika o Jesper Zeuthen, entre otros. Y en Suecia con formaciones o músicos como Kashmir, Caroline Henderson, Teitur, Bent Jædig, Finn Ziegler, Thomas Agergaard, Anders Blichfeldt, Jacob Fischer, Ulf Wakenius, Rune Gustafsson y Raul Bjørkenheim, entre otros.

Ha trabajado con destacados músicos internacionales como Yusef Lateef, Paul Bley, Kenny Werner, Ray Anderson, Adam Nussbaum, Bob Gulotti, Daniel Humair, Joakim Kühn, Randy Brecker, David Kikoski, Chris Cheek, Manolo Badrena, Jerry Bergonzi, John Tchicai, Harry Becket, Jonathan Blake, Han Bennik, Alex Riel, Hamid Drake, Kirk Knufke, Raoul Björkenheim, Rune Gustavson, Ray Anderson, Herb Robertson o Marc Ducret.

A lo largo de su carrera profesional ha colaborado con numerosos y variados músicos de diferentes culturas en todo el mundo en giras, proyectos y grabaciones, recorriendo los países escandinavos, Inglaterra, Estonia, Lituania, Alemania, Francia, Rusia, Bélgica, España, Portugal, Italia, Holanda, China, Japón, Australia, Grecia, Brasis, Cánada, India, Vietnam o Estados Unidos.

Ha compuesto y producido música de muy variados géneros musicales como new jazz, pop, orquestas de cámara y sinfónicas, bandas de metal, cine y teatro.

Ha impartido clases en destacados centros, entre otros, Culture Music School (Örebro), Rhythmic Evening School (Copenhagen), Rhythmic Conservatory (Aarhus), Royal Danish Conservatory (Copenhagen) Bass Teacher at Rhythmic Conservatory (Copenhagen) donde es profesor de contrabajo desde 2007. Además ha impartido talleres en conservatorios y centros musicales de ciudades danesas como Støvring, Esberg. Brandjerg, Odense, Coppenhague, Engelsholm y Estocolmo, así como en Tallinn (Estonia).

Como líder ha publicado cuatro álbumes y más de una docena como colider. Y como sideman o compositor ha participado en más de 200 grabaciones. Como líder: Wood Blood (Gateway, 2008); Pending Dialogues (Arecords, 2009); Triofolded (Kopasetic, 2011); Wood Spine (Gateway, 2017). Como colíder: ARC (Thommy Andersson, Josefine Cronholm, Paolo Russo), Roaschorch (2010); ARC (Josephine Cronholm, Paolo Russo, Thommy Anderssen), Archipelago (2013); Thommy Andersson/Lisbeth Diers/Cennet Jönsson, Intuition (2008); Lelo Nika & Friends, Continuity (Arerecords, 2011); The Dinamite Vikings, Vikingology (Cope, 2003), Search for Happiness (Cowbell, 2006), Meaning of the Party (Elwood, 2008); Benjamin Koppel / Eythor Gunnarson / Thommy Andersson, The Iceland (Cowbell, 2006); Benjamin Koppel / Kenny Werner / Thommy Andersson / Alex Riel, A Way with words (Cowbell, 2009); Benjamin Koppel / Thommy Andersson, The Suddenness of Inventivity (Cowbell, 2011); Benjamin Koppel, Thommy Andersson & Alex Riel, Nothing over, Nothing Under, Nothing Beside (Cowbell, 2017).

Martin Andersen (batería)

Del batería Martin Andersen (Silkeborg, Dinamarca) se ha dicho que es un torbellino musical en cualquier estilo. Su toque expresivo —liberado de la tradicional función de metróno de la batería— asume el rol de un solista más trazando líneas melódicas, acentos, puntuaciones impresionistas teñidas de todo cuanto absorbió o lo largo de su dilatada y fructífera carrera, bebop, vanguardia o ritmos latinos.

Pero no solo torbellino musical, sino personal —ambas indisolubles— aguijoneado por una curiosidad infinita. Niño absorto en los discos de su madre, estudió batería, piano, flauta y guitarra desde los 9 años, tocó en bandas locales a los 12, escuchaba grabaciones de Deep Puplee, Basie o Max Roach en la biblioteca municipal. Ávido de nuevos sonidos en Veracruz, Méjico, hasta donde fue en un intercambio escolar, estudió y tocó nuevas formas expresivas, y de regreso, henchido de música, tocó en cuanta ocasión o banda se puso a su alcance, campaginándolo con estudios de piano, teoría musical y clases particulares con el baterista Alex Riel. Se mudó a Århus, implicándose en clubes, seminarios de la Danish Jazz Foundation con maestros como Adam Nussbaum, Tony Moreno o Billy Hart. Esto le llevó a Nueva York donde estudió durante un año en la Drumming Collective School con Marvin ‘Smitty’ Smith, Brad Flikinger, Mike Clark o Frank Malabe, mientras por las noches escuchaba a grandes bateristas. Llegó a la conclusión de que su vida era la música.

A su regreso participó en la orquesta del musical Les Misérables danés, en la gira de la compañía de West Side Story y luego en Chicago. En esta coyuntura se trasladó a Copenhague, ampliando su red de colaboraciones y labrándose una excelente reputación profesional.

En 1993 Butch Lacy, pianista de Sarah Vaughan y director de orquesta, le contrató y en sus grupos acompañó al saxofonista Bob Rockwell, al trompetista Anders Bergcrantz o a la cantante Mark Murphy.

En Copenhague participó en jam sessions y en diversos escenarios con los jazzmen y formaciones destacados: The Orchestra, Horace Parlan, Carsten Dahl o Anders Christensen. Estudió con el percusionista cubano Calixto Oviedo, y experimentó instrumentos de percusión afrocubana. Su interés por la música latina le llevó a tocar con músicos cubanos como el percusionista Ignacio Guerra Acosta y el bajista Yadam González. En un taller del Conservatorio de Copenhaguen conoció a su héroe, el baterista de Irakére Enrique Plá.

Es miembro desde 2000 de la insólita y reputada New Jungle Orchestra (NJO) liderada por el guitarista Pierre Dørge (pronto en esta sala), integrada por diez miembros y cuyo inmenso repertorio y amplio enfoque estilístico exigen una capacidad de improvisación abierta y una visión libre y avant garde de la música. La NJO colabora con formaciones, como  Athelas Sinfonietta o Denmarks Radio Girls Choir, y con solistas como Yusef Lateef, Ray Anderson, Harry Beckett, Herb Robertson, John Tchicaï, Marilyn Mazur, Han Bennink, Josefine Cronholm, Adam Rudolph, Shashank Subramanyam, Yu Jun, Sergey Letof, Lelo Nika o Mikko Innannem.

En la actualidad trabaja en diversos proyectos propios como los tríos con el saxofonista Stephen Riley, con el pianista Dave Kikoski o Different Day, con el guitarrista español Israel Sandoval y el bajista sueco Thommy Andersson, cuyo primer álbum homónimo, publicado en 2007, incluye composiciones de sus miembros. Colidera Mad Cats, con Thommy Andersson y el saxofonista Marc Bernstein. Otros proyectos recientes son el combo de latin jazz Kirsten & Carsten (con el pianista Carsten Kjær) y el trío Third Voyage con el bajista Torben Westergaard y el saxofonista Thomas Agergaard. Más reciente es su participación en el cuarteto Scram del que forman parte además el trompetista noruego Gunnar Halle, el contrabajista sueco Thommy Andersson, el saxofonista y clarinetista Anders Banke, todos miembros de la citada New Jungle Orchestra y cuyo álbum debut está a punto de ver la luz. Y aún más reciente en su colaboración en el álbum Vision Tales (Rizoma, 2017) coliderado por el vibrafonista Arturo Serra y el bajista Javier Delgado.

Más reciente es su participación como crucial partenaire en dos excelentes grabaciones a trío, Pinocchio e altri racconti (Abeat, 2018) liderado por el pianista italiano Antonio Zambrini y con el contrabajista danés Jesper Bodilsen y Pieris (Stunt,
2018) coliderado con el pianista Marco Mezquida y de nuevo Jesper Bodilsen al contrabajo.

Como sideman ha colaborado y colabora en infinidad de proyectos de muy variada adscripción estilística participando en la grabación de más de medio centenar de álbumes.

En España ha colaborado, entre otros, con el pianista Moisés Sánchez, el guitarrista Israel Sandoval, el contrabajista Javier Colina, el pianista Iñaki Salvador, el saxo alto Santiago Ibarreche, el también altista Perico Sambeat, los pianistas Chano Domínguez y Mariano Díaz, el armonicista Antonio Serrano, la cantante Martirio, Alfonso Pérez, Daniel Yacaré, Pablo Martin Caminero, además de llevar con el batería Borja Barrueta el dúo Boom Crash Colapso.

Es profesor de batería en la Academy Of Music and Dramatic Arts of Southern Denmark y en el Rhythmic Conservatory de Copenhague.

© José Santiago Lardón ‘Santi’ (Noviembre, 2018)

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