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Clasijazz Quintet plays Tadd Dameron. Ilustre desconocido


José Angel Santiago Lardón - 25 octubre, 2019 - 0 comments

Clasijazz Quintet plays Tadd Dameron. José Carlos Hernández (trompeta, fiscorno) Antonio González (saxo alto y tenor) Pablo Mazuecos (piano) Alejandro Tamayo (contrabajo) Miguel Canale (batería) José Santiago Lardón ‘Santi’ (presentación y comentarios) Clasijazz, viernes, 25 de octubre de 2019. 19:00 y 21:00 H.

Tadd Dameron, el ilustre desconocido

«El título de una de sus canciones más famosas, On A Misty Night, capta la sensación de evanescencia que parece rodear tanto al hombre como a la música». Richard Cook y Brian Morton, The Penguin Guide to Jazz on CD, Penguin Books, 2003, 6ª ed.

De Tadd Dameron se dice que es la personalidad más oscura del ya de por sí turbio mundo del jazz, en algunos casos desconocido, ignorado en otros tantos y puede que muchos de los recién llegados al universo del jazz sepan poco de su existencia, aparte de su cita en los créditos de infinidad de grabaciones.

Sin embargo Tadd es responsable de algunas de las canciones más conocidas del be bop y responsable del nacimiento y desarrollo de destacadas figuras del jazz como Fats Navarro, Clifford Brow o incluso la mismísima Sassy.

Tadd Dameron es una figura señera en la génesis del jazz moderno, ese que conocemos como be bop y que principió a mediados de la década de 1940 con los quebrantos rítmicos y melódicos de Charlie Parker y Dizzy Gillespie y, precisamente, dos canciones de Dameron como Good Bait y Hot House fueron bandera y punto de partida del nuevo lenguaje.

Se ha discutido sobre su preponderancia como pianista o arreglista o compositor, pero él repitió hasta la saciedad que, ante todo, era compositor, los otros eran roles sobrevenidos por la necesidad de interpretar su música y, claro, por la superviviencia.

Se le ha llamado de variadas maneras, el arquitecto del bop (Paul Combs), el romántico del bop (Dexter Gordon), el díscipulo en los primeros días del bop y, con más acierto, el mentor (Barry Ulanov) por el abrigo que prestó a los numerosos boppers que buscaron su cobijo buscando opiniones y consejos.

Carecía de educación musical formal, pero escribió música antes de poder leerla y vio en el bebop una suerte de trampolín liberador para unas aspiraciones musicales con unas miras más amplias, con un horizonte de futuro inimaginable pero que su temprana muerte cercenó.

Biografía

Inicios

Tadley Ewing Peake ‘Tadd’ Dameron (Cleveland, Ohio, 1917-Nueva York, 1965). Pianista, compositor y arreglista. Creció rodeado de música. Su padre tocaba varios instrumentos y su madre, que tocaba el piano acompañando sesiones de  cine mudo, le dio las primeras lecciones —no leyendo, sino de memoria, pero fue su hermano mayor, Caesar, saxo alto en orquestas locales, quien le inculcó el interés por el jazz escuchando las grabaciones de las grandes bandas de la década de 1930 —Fletcher Henderson, Duke Ellington, Count Basie o la Casa Loman Orchestra Casa Loma—, luego le enseñó los rudimentos del jazz y Tadd continuo el estudio del piano de forma autodidacta.

Andy Anderson, músico de jazz de Cleveland, dijo que le escuchó por primera vez allá por la década de 1930 cuando César llevó a su hermano menor a un club nocturno y preguntó si el niño podia tocar con él con la Snake White Band. Anderson quedó sorprendido cuando Tadd comenzó a tocar el piano: “Tiene diez dedos y todos se posaron en las teclas y todos sobre notas diferentes. No esperaba escuchar algo semejante».

Con tales antecedentes era lógico que su vida parecía abocada al jazz, pero algo debió torcerse porque sus maestros de secundaria le ofrecieron que aprendiera  o siguera métodos convencionales, pero Tadd se negó categórico:

«Rechacé los cursos de teoría y armonía».

Se distanció de la música e ingreso en el Oberlin College como estudiante de medicina pero al cabo de un tiempo abandonó por el impacto que le produjo ver un brazo cortado:

«Hay suficiente fealdad en el mundo y yo estoy interesado en la belleza”, fue su escueta justificación.

En 1938 volvió a la música de la mano de un antiguo amigo de la secundaria, el trompetista Freddie Webster (1916-1947) —admirado por Art Farmer o Miles Davis y de quien Gillespie dijo que poseía el sonido más hermoso desde la invención del instrumento y Sonny Rollins le rindió homenaje con “Strode Rode” (Saxophone Colossus) en alusión al hotel donde murió—. Freddie le invitó a que su uniera a la banda que dirigía que,,, ¡No tenia piano!, Tadd ejerció de cantante. «Fue Freddie quien me interesó de nuevo por la música».

Ese año, con 21 años, comenzó a escribir arreglos para la banda local de James Jeter y Hayes Pillars. A partir de 1940 se sucedieron temporadas en las orquestas  de Zack White y Blanche Calloway con las que realizó varias giras. Se instaló durante una temporada en Chicago como arreglista. A continuación trabajó en Nueva York con Vido Musso, luego en Kansas City componiendo y arreglando para los Rockets de Harlan Leonard —entre otros temas como “400 Swing”, “Rock and Ride” y “A La Bridges”—. Durante este periodo aún componía swing puro. Aún no había evidencias de los modernos sonidos del be bop del que luego sería pionero.

En este periodo realizó además arreglos y composiciones para las orquestas de Billy Eckstine, Count Basie o Jimmie Lunceford, así como para la cantante Saraha Vaugham —inmortal es su versión de “If You Could See Me Now».

El bebop como lenguaje expresivo

Precisamente mientras escribia arreglos para estas orquestas comenzó a absorber y experimentar con las nuevas ideas del revolucionario be bop que escuchaba y que aplicaba a sus combos y a los arreglos para big band. Así lo confesó: «Comencé a escribir con mi nuevo estilo cuando me uní a la banda de Count Basie».

Asentado en Nueva York era asiduo del mítico Minton’s Playhouse, epicentro de la génesis del be bopk y lugar de encuentro de la avanzadilla del jazz moderno (Parker, Gillespie, Monk, Powell, etc.). Por esas fechas conoció por mediación del trombonista Tommy Young a quien conocía de la orquesta de Jimmie Lunceford conoció a John Birks Gillespie, para  quien escribió temas como “Hot House” (Parker, Gillespie, 1945) y a finales de la década de 1940 numerosas partituras para la orquesta de Gillespie como Good Bait, Our Delight, Cool Breeze, así como su gran pieza orquestal Soulphony que se estrenó con rutilante éxitdo en el Carnegie Hall en 1948. Además contribuyó a la formación de la gran Babs, Three Bips & Bop del vocalista y poeta Babs Gonzales.

Año clave en su carrera porque creó su propio grupo que incluía a destacados músicos como el trompetista Theodor Fats Navarro (1923-1950), a los saxofonistas Ernie Henry, Charlie Rouse o Allen Eager, al bajista Curly Russell y al batería Kenny Clarke y por el que pasaron además otros grandes figuras, realizando numerosas sesiones de grabaciones para sellos como Capitol o Blue Note, recogidas después bajo la supervisión de Michel Cuscuna en The Complete Blue Note and Capitol Recordings of Fats Navarro and Tadd Dameron (Blue Note, 1995) y que además incluyen sesiones de Dameron y Miles Davis y de Navarro con Howard McGhee. Con esta formación obtuvo un rotundo éxito en 1948 en su presentación en el célebre Royal Roost neoyorquino. En 1947 la presigiosa revista Esquire le nombró mejor nuevo arreglista de jazz del año (Best New Jazz Arranger).

Importante en la difusión de su carrera fue la invitación a participar junto a Miles Davis en mayo de 1949 en el Festival Internacional de Jazz de París en quintento junto al saxo James Moody, el bajista Barney Spieler y el batería Kenny Clarke. El concierto, que tuvo lugar en la Salle Pleyel los días 8 y 9 de mayo, fue un rotundo éxito y uno de los últimas interpretaciones boperas de Miles Davis que ya andaba buscando nuevos caminos expresivos (p.e., el célebre cool). En este sentido, dijo Davis: “Fue mi primera gira al extranjero… y me sentí muy bien allí”, se relacionó con el ambiente del existencialismo, conoció a Sartre y mantuvo con una apasionada relación con la actriz Juliette Greco, pero también fue el inicio de su adicción a la heroína. Años después en 1962, Miles se planteó grabar un álbum con la música de Dameron pero no se llegó a materializar. De la participación del quinteto en el Festival se realizó grabación completa publicada como The Miles Davis-Tadd Dameron Quintet in Paris Festival International de Jazz (CBS, 1977).

En 1950 se instaló durante un tiempo en Inglaterra donde trabajó con músicos como el director de orquesta británico Ted Heart y el guitarrista Vic Lewis.

De regresó a Estados Unidos ingresó en la banda de r&b de Bull Moose Jackson en la que permaneció hasta 1953 y donde entró en contacto, entre otros, con Benny Golson, Johnny Coles, Clifford Brown y el batería Philly Joe Jones. Aunque en esencia era una banda de r&b solia interpretar repertorio jazzístico basado en temas y arreglos de Dameron. Así lo cuenta Benny Golson en el prólogo:

«Aunque éramos básicamente un grupo de rythm & blues, la banda desarrolló dos audiencias bien diferenciadas, porque además tocabamos música de Tadd. Algunos venian a escuchar a Bull Moose cantar éxitos y otros a escuchar jazz. Nos dimos cuenta mientras tocabamos en St. Louis. Observamos al público y vimos dos respuestas diferentes pero como eramos profesionales no tuvimos el menor problema en mantenernos fieles a cada concepto» Pólogo a Paul Combs, Dameronia. The Life and Music of Tadd Dameron, University of Michigan Press, 2012

Tras dejar a la banda de Mouse dirigió varios combos de diferentes formatos, quinteto, sexteto, septeto…, e incluso un noneto como con el que realizó una sesión de grabación para Prestige que tuvo lugar el 11 de junio de 1953. Como Navarro murió en 1950 recurrió al joven trompetista Clifford Brown, que al poco se convertiría en nueva leyenda del universo jazzístico. El noneto lo completaba el también trompetista Idrees Sulieman, Gigi Gryce (sa), Benny Golson (st), Oscar Estell Sb), Herb Mullins (tb), Percy Heath (b) y Philly Joe Jones (d), grabación recogida en el álbum de 10 pulgadas Study in Dameronia (Prestige, 1953), que incluía 4 temas temas originales: “Philly J.J.”, “Choose Now”, “Dial ‘B’ for Beauty” y ”Theme of No Repeat”.

En 1956 puso en marcha su trabajo más impresionante y convincente, Fontainebleau (Prestige, 1956) inspirado en el palacio francés del mismo nombre y el bosque circundante que conoció durante su visita a París en 1949. Para la ocasión reunió a un octeto —Kenny Dorham (tp), Sahib Shihab (sa) Joe Alexander (st) Cecil Payne (sb) Henry Coker (tb) Tadd Dameron (p) John Simmons (b) y Shadow Wilson (d). El álbum incluye 5 composiciones —Fontainebleau, Delerim, The Scene is Cleam, Flossie Lou y Bula-Beige— de las que destaca la pieza que da título al álbum estructurada a modo de minisuite con tres sugestivas partes —La Forêt, Les Cygnes, L’adieu— con la que en lugar de retratar busca sugerir las impresiones que el citado palacio y bosque le causaron. Trabajo pleno de cálidas y ricas armonías y melodía de fuerte acento romántico —aspecto distintivo de la imaginación creativa de Dameron—, pero diferente estructural y rítmicamente del be bop y más cercano al espíritu ellongtiniano y al mundo musical de las big bands en las que nació y se educó. Las tres partes de la citada minisuite se ejecutan sin interrupción y la brillantez de las texturas instrumentales permiten a cada instrumento solista un destacado espacio. A propósito de esta obra, el crítico Dan Dan Morgenstern señaló «que es indicativo de lo que Tadd podría haber sido capaz de crear en formatos más extensos si se le hubiera dado la oportunidad».

Y ese mismo año publicó Mating Call (Prestige), un nuevo álbum con temas originales junto a un nuevo valor emergente, el saxo tenor John Coltrane para el que reunió un cuarteto que completaba el bajista John Simmons y su inseparable Philly Joe Jones a la batería. Las composiciones: Matting Call, Gnid, Soultrane, On a Mysty Night, Romas y Super Jet, y en el se aprecia una especial empatía con el tenor que un año después publicó el mítico álbum Blue Train que le situó en el universo del jazz.

Ambos trabajos cerraron una etapa importante en la carrera de Tadd durante la que además no dejó de trabajar componiendo o realizando arreglos para otros músicos, luchando por ganarse la vida y contra su creciente adicción a los estupefacientes.

Crisis y prisión: «Tuve tiempo para aprender»

Es común entre los estudiosos de su obra la consideración de que mediada la década de 1950 —tras la grabación de Fontainebleau  y Matting Call— su carrera inició un hondo declive, redujo sensiblemente sus actividades musicales en lo que respecta a conciertos y grabaciones, aunque continuara componiendo y realizando arreglos para otros artistas.

«A mediados de la década de los cincuenta, Dameron ya no estaba en activo, debido en parte a su personalidad reservada, pero aún más a su creciente dependencia de los estupefacientes que le llevaría a ser encarcelado en 1958». Ted Gioia, Historia del jazz.

En 1958 fue detenido, juzgado y condenado por consumo de estupefaciones. Ingresó en la Prisión Federal de Lexington (Kentucky), KY, en la que pasó un periodo de casi tres años, hasta su liberación a principios de 1961. Conocida como US Narcotics Prison Farm (Granja para narcómano) se creó en 1935 y incluía planes de rehabilitación a través de desarrollo de diversas actividades. Tadd participó dirigiendo la banda de la prisión y, sobre todo, practicando y tocando el piano lo que, como confesó después, le permitió mejorar su técnica: «Tuve tiempo para aprender”, fue su irónico comentario.

En activo de nuevo en 1961 escribió arreglos para el trompetista Blue Mitchell (Smooth as the Wind, Riverside, 1961), el saxofonista Sonny Stitt (Sonny Stitt & the Top Brass, Atlantic, 1962), Milt Jackson (Big Bags, (Riverside, 1962), Chet Baker o Benny Goodman, entre otros.

Pero sobre todo tuvo tiempo para componer y realizar la que iba a ser su última sesión de grabación, publicada como The Magic Touch of Tadd Dameron (Riverside, 1962) un álbum definitivo o suerte de testamento que resume gran parte de su carrera y que recoge muchos de sus grandes originales como “On a Misty Night,” “Fontainebleau,” “If You Could See Me Now,” o “Our Delight”. Grabado con un gran grupo de estrellas de universo jazzístico, Bill Evans al piano, el saxofonista tenor Johnny Griffin; los trompetistas Charlie Shavers, Joe Wilder y Clark Terry; el trombonista Jimmy Cleveland; Julius Watkins en trompa; los contrabajistas Ron Carter y George Duvidier y el baterista Philly Joe Jones. Barbara Winfield fue la vocalista en dos de los temas.

Con composiciones que le fueron queridas junto a otras no grabadas antes, puede considerarse, como señala la revista All Music un álbum rayano a la obra definitiva y vehículo para acercarse a su obra, máxime teniendo en cuenta su concisa discografía, y que los amantes del jazz moderno debieran tener para conocer la obra de uno de los genios del jazz. Una despedida apropiada del mejor arreglista del be bop, cuyo tiempo se acortó demasiado.

Hospitalizado en 1963, realizó su última aparición pública en noviembre de 1964 en el club neoyorquino Five Spot, en el curso de un concierto realizado en su beneficio.

Enfermo de cáncer, sufrió varios ataques al corazón hasta que uno de ellos se lo llevó el 8 de marzo de 1965 a los 48 años. Fue enterrado en el Ferncliff Cementery en Hasrtsdale (Nueva Yori).

Personalidad reservada pero generosa

Formado en el lenguaje swing de las grandes orquestas de los años 30 evolucionó al albur de las innovaciones del be bop surguidas a mediados de la década de los cuarenta. Fue precisamente realizando arreglos para Gillespie cuando tomó las largas frases, los poderosos ritmos y los cambios de acordes del nuevo estilo para aplicarlos a sus formaciones y en los arreglos para big bands. En este sentido Gillespie declaró:

«Enseñé a Tadd… Se nota que su escritura estuvo muy influenciada por mi armonía, por lo que yo trabajé en el piano». Alyn Shipton, Groovin ‘High, The Life of Dizzy Gillespie.

Figura fundamental del jazz de posguerra, fue el primero en trasportar a una gran orquesta y de una forma convincente el lenguaje bop, y sin renunciar de sus primeras —Sy Oliver o Ellington— compuso partituras de armonías muy elaboradas con la melodía como objetivo prioritario.

En este sentido es oportuno señalar que entre sus primeras composiciones o arreglos para Gillespie estaban temas como Good Bait, Hot House —es una rearmonización del clásico de Cole Porter Waht is This Thing Called Love?—, además de Our Delight, I Can’t Get Started o Lady Bird, entre otras.

El propio Dameron relata con ironía una anécdota ilustrativa a propósito de Hot House. Un pianista pregunta al bajista si conoce esa canción y como le dice que no, vuelve a preguntarle, ¿Y What is This Thing Called Love?, y como le responde que sí, le contesta categórico, “Entonces ya conoces Hot House

Como pianista se le considera inclasificable y su obra pianística posee más valor de lo que solía afirmar, sobre todo en tiempos lentos. Clarificadora es la entrevista de Bill Coss publicada en la revista Down Beat el 15 de febrrto de 1962:

«He tocado desde que tenía 5 años, pero nunca fui pianista. En realidad, comencé como cantante en la banda de Freddie Webster. Pero una noche Don Byas me llamó. Estaba tocando en el Onyx en la calle 52 con Dizzy Gillespie, George Wallington. Oscar Pettiford y Max Roach. Me pidió que ocupara el lugar de George en el piano esa noche. Primero dije que no. Luego me convenció, pero le dije que no podía tocar solos, y me dijo que bien. Entonces, comenzamos, y cuando todos hicieron su solo, Don me señala y me dijo “Te toca”. Tuve que tocar. Así me convertí en pianista».

Pero además poseía un especial sentido para la captación de talentos y sus posteriores desarrollos, convirtiéndose en generoso y desinteresado mentor de figuras como Sarah Vaughan, Fats Navarro, Alle Eager, Clifford Brow o Benny Golson, quien así lo expresa en el prólogo a Paul Combs, Dameronia. The Life and Music of Tadd Dameron, University of Michigan Press, 2012.

«Siempre veré a Tadd Dameron como un mentor amable y generoso, fue la parte más importante de mi vida musical. Lo que me atraía de él, aparte de cómo trabajaba tan bien con solo unos pocos instrumentos, fue su sentido de la melodía y su amor por ella. Sus melodías cantaban y siguen cantando, como si siempre estuvieran listas para llegar a lo más profundo del corazón».

Se suele mencionar a Dameron como destacado arreglista, de hecho lo fue, pero fue una opción a la que se vio forzado, como confesó en la mencionada entrevista para Down Beat:

«Soy un compositor… Pero, mira, no estás preparado para aceptar lo que digo. Escribí la mayoría de las canciones por las que me elogian en 1939. Yo solo era un compositor. Mi hermano y yo las tocamos en ese momento. Pero nadie más lo haría. No pude conseguir que un arreglista trabajara en lo que había escrito. Pensaron que era raro. Así que tuve que convertirme en un arreglista para que mi música se interpretara. Investigando aprendí el rango de los diferentes instrumentos. De repente, era un arreglista. Aún lo soy. Pero no lo soy. Solo soy un arreglista porque no había otra forma de interpretar mi música».

Dameron mudó en arreglista e instrumentista como única forma de tocar su música y, también, de ganarse el pan. Visto desde hoy y teniendo en cuenta que muchas de sus obras más conocidad son veneradas y clásicos del repertorio jazzístico aunque solo puedan ser interpretadas por músicos capaces y con formación. Sus partituras poseían una dinámica y profundidad que superó el enfoque básico de Count Basie aunque sin alcazar la complejidad de Ellington. Con inmersión en el be bop su música explosionó en un derroche de imaginación compositiva que dejaba espacio a la individualidad de los miembros de sus bandas, siempre músicos de primer nivel.

Touch Magic, el toque Dameron

Esa manera de conseguir un sonido amplio y poderoso partiendo de grupos reducidos, su especial tratamiento de los arreglos para orquestas o su inclinación por la melodía constituyen el aspecto distitinto de Tadd —con dos des, como le aconsejó un numerólogo allá por 1947— , el toque mágico, su personal touch magic que late en cada una de sus composiciones.

El pianista George Ziskind que conoció a Dameron en 1958 y con quien desde entonces y hasta su muerte mantuvo estrecha amistad confesó que durante las numerosas y extensas conversaciones que mantuvieron le reveló muchos aspectos sobre armonía, melodía, ritmo y otros aspectos del meollo de su música, difíciles de aprender en ninguna escuela y que enumera a modo de consejos:

El primero y más básico para el improvisador es insertar pequeñas canciones para que un solo resulte creible, que hubiera muchas melodías pequeñas o historias dentro de un solo.

El segundo, el barítono como voz independiente en una sección de cinco saxos: armonizó los dos tenores y los dos altos y uso el barítono como voz independiente, moviéndolo de cualquier modo, con o contra los otros cuatro, o en sentido contrario o como le guste al compositor siempre que suene bien.

El tercero, tocar a través de los cambios, suena mucho más interesante si tocas durante el cambio de acordes, no importa que tipo de cambios se estén empleando, solo toque con esos cambios hasta el final… y mejor aún, terminar la frase un par de compases después del siguiente coro.

Influencias

Dejó grandes muestras de influencias y grandes jazzmen así lo testimoniaron dedicandole álbumes o creando proyectos con su música, entre otros, Barry Harris o el baterista Philly Joe Jones (Dameroniana, con una gran formación revisando su música), pero también la cantante Vanesa Rubin en un álbum homenaje con algunas de sus composiciones. Entre otros ejemplos, destacan:

              • Philly Joe Jones Dameronia featuring Johnny Griffin (Uptown, 1982). Titulado como To Tadd with Love Philly Joe Jones recreó los arreglos escritos por Tadd para su noneto.
              • Continuum: Mad About Tadd: The Music of Tadd Dameron (1982): Slide Hampton, Jimmy Heath, Ron Carter, Art Taylor, Kenny Barron.
              • Barry Harris, Barry Harris Plays Tadd Dameron (Xanadu Records, 1975).
              • Richard ‘Tardo’ Hammer, Look Stop and Listen: The Music of Tadd Dameron (Sharp Nine, 2007).
              • Feri Odman, Dameronia with Strings (Equinox Music & Entertainment, 2015).
              • Vanesa Rubin, The Dream is You: Vanessa Rubin sing Tadd Dameron (Ideastream).

Discografía esencial

  • The Dameron Band featuring Fats Navarro (Blue Note)
  • Anthropology (Spotlite)
  • Cool Boppin’ (Fresh Sound) publicado como Miles Davis Nonet & Tadd Dameron’s Big Ten featuring Miles Davis.
  • 1949 The Miles Davis and Dameron Quartet in Paris, Festival International du Jazz, May 1949 (Columbia)
  • A Study in Dameronia (Prestige)
  • Fontainebleau (Prestige)
  • 1956 Mating Call con John Coltrane (Prestige).
  • The Magic Touch (Riverside).

Reunir la discografía de Dameron es tarea ardua por su extensión y cuyo número alcanza casi los tres centenares de grabaciones como intérprete, compositor, arreglista o director. Muchas han sido publicadas bajo el liderazgo del propio Tadd, pero otras sesiones lo fueron bajo los nombres de figuras de primer nivel como Harlan Leonard, Jimmy Lunceford, Sabby Lewis, Billy Eckstine, Georgie Auld, Buddy Rich, Sarah Vaughan, Dickie Wells, Earle Warren, Dizzy Gillespie, Don Redman, Illinois. Jacquet, Louie Bellson, Pearl Bailey, Babs Gonzales, Fats Navarro, Dexter Gordon Coleman Hawkins, Anita O’Day, Kay Penton, Lionel Hampton, Count Basie, Charlie Parker, Woody Herman, Artie Shaw, Miles Davis, Tony Proteau, Ted Heath , Bull Moose Jackson, Billy Paul, Clifford Brown, John Coltrane, Tommy Dorsey, Jimmy Dorsey, Carmen McRae, Blue Mitchell, Milt Jackson, Sonny Stitt y Chet Baker.

Bibliografía

Pese a no ser lo suficientemente conocida ni su figura ni su obra lo que su altura merece, existen numerosa documentación publicada en revistas especializadas y, sobre todo, dos destacadas biografias, ambas con emotivos prólogos de Benny Golson. La primera, hoy agotada, Ian McDonald, Tadd: The Life and Legacy of Tadley Ewing Dameron (Jahbero Press, 1998) y la más reciente, que ya ha visto varias reimpresiones, obra del músico, compositor y profesor Paul Combs, Dameronia. The Life and Music of Tadd Dameron, University of Michigan Press, 2012.

Los prólogos que escribió Benny Golson para ambas publicaciones son un modo entrañable pero certero de aproximarse a la personalidad reservada y generosa, a la música y al entorno social de quien fue figura señera de la historia del jazz.

Repertorio Clasijazz Quintet

  1. Lady Bird.- Superclásico habitual en cualquier sesión, grabado por toda una legión, entre otros, Miles Davis
  2. The Scene is Clain.- Otro clásico, por ejemplo, Clifford Brow & Max Roach Quintet, At Basin Street, Dameron lo grabó en varias ocasiones, Fontainebleau (Prestige, 1956).
  3. Never Been in Love.- Georgie Fame, Karin Krog, On a Misty Nightt. The Songs of Tadd Dameron (Odin, 2018).
  4. I’m Never Happy Animore.- Charlie Rouse & Sahib Shihab, Soul Mates (Uptown, 1998, rec. 1988)
  5. Sando Latino.- Joe Magnarelli, If You Could See Me Now (Cellar Live, 2018)
  6. On a Misty Nigth.- Tad Dameron with John Coltrane, Mating Call (Prestige, 1956)
  7. Just Plain Talkin’.- Tadd Dameron & His Orchestra, The Magic Touch (Riverside, 1962)
  8. Soultrane.- Tadd Dameron with John Coltrane, Mating Call (Prestige, 1956).
  9. Hot House.- Clásico del be bop, grabado entre otros por Gillespie
  10. Fred’s Delight.- Otro de sus clásicos, grabado en 1949 por Artie Shaw

© José Santiago Lardón ‘Santi’ (Octubre, 2019)

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