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Clasijazz Quintet plays Ron Carter. El latido del corazón


José Angel Santiago Lardón - 11 abril, 2019 - 0 comments

Clasijazz Quintet plays Ron Carter. José Carlos Hernández (trompeta) Antonio González (contrabajo) Pablo Mazuecos (piano) Bori Albero (contrabajo) Miguel Canale (batería). Clasijazz, viernes, 12 de abril de 2019. 19:00 y 21:00.

El contrabajo en el jazz

Bill Johnson organizó en 1911 la Original Creole Jazz Band de Nueva Orleáns. Tocaba el contrabajo de arco y una noche se le rompió el arco. Se vio obligado a pulsar las cuerdas y ese efecto pareció tan novedoso e interesante que desde entonces se toca pizzicato el contrabajo de jazz. Acaso esta historia que narran los veteranos jazzísta de Nueva Orlenas sea inventada, aunque verídica en lo que ya es tradición.

En aquellos tiempos al contrabajo le hacia gran competencia la tuba, cuya tradición es tan vigorosa que aún en los años 30 muchos contrabajistas de jazz —John Kirby, Red Callender— sabían tocar la tuba pese a que ya apenas se utilizaba.

El contrabajo proporciona a los músicos de una base armónica sobre la que pueden moverse y es una base imprescindible. Es la espina dorsal de un grupo de jazz, a la par que cumple una tarea rítmica. En el jazz moderno los cuatro golpes regulares del bajista son con frecuencia el único factor que sostiene el ritmo fundamental y como el bajo pulsado cumple con mayor precisión esa tarea rítmica que la tuba pudo desplazar pronto a este instrumento de viento.

Todos lo contrabajistas del jazz tradicional se refieren a Pops Foster que trabajó con todos los grandes de Nueva Orleáns —King Oliver, Kid Ory, Armstrong, Bechet— y se le identifica por su técnica de slap: dejar que las cuerdas golpeen el mástil del contrabajo, una forma de que aumentase su sonido y en los años 50 rechazada por los contrabajistas como seña extrema de incapacidad técnica.

Fue Jimmy Blanton, que murió con 23 años, quien hizo del contrabajo un instrumento moderno en su estancia en la orquesta de Duke Ellington (1939-1942). Inició una apretada nómina de contrabajistas de jazz moderno. En segundo lugar, Oscar Pettiford, que sustituyó a Blanton en la orquesta de Ellington y que también tocó el violonchelo siendo, desde entonces, numerosos quienes lo adoptaron como insturmento secundario como, entre otros, Doug Watkins, Peter Warren o Ron Carter.

Sucesores de Blanton ya en la era del be bop, aparte de Pettiford, fueron Ray Brown, Charles Mingus y de seguido nombres destacados como Milt Hinton, George Duvidier, Red Mitchel, Curtis Counce, Paul Chambers, Percy Heath, Scott LaFaro, Charlie Haden y así sucesivamente hasta la actualidad, cuando cabría ya hablar del bajo eléctrico con representantes como Stanley Clarke o el gran Jaco Pastorius: “Toco el bajo como si estuviese tocando con una voz humana. Toco como hablo”.

Y unas palabras de Ray Brow a propósito de la evolución y el espíritu del instrumento:

«He estado tocando el contrabajo desde que tenía 14 años. He visto al instrumento pasar de ser un instrumento golpeado, de dos beats, hasta la completa libertad con gente como Stanley Clarke… Me gusta lo que está pasándole al contrabajo. Algunos de los jóvenes que he oído tocan el contrabajo como una guitarra, y es fantástico. Pero también me gusta ir a algún lugar y ver a alguien tocando con el buen sonido. ¡Es como el latido del corazón!».

Ron Carter: el latido del corazón

Ronald Levin ‘Ron’ Carter (Ferndale, Michigan, 1937). Contrabajista, violochelista, violinista, clarinetista, trombonista , guitarrista y tubista.

Nació en el seno de una familia de 8 hermanos. Desde los 10 años estudió, al igual que sus hermanos y hermanas, varios instrumentos, entre ellos el violonchelo y poco después empezó a participar en conciertos de cámara. Con Ron contaba cuatro años la familia se trasladó a Detroit, donde asistió a la Cass Technical High School y continuó sus estudios en Eastman School of Music de Rochester, tocó en la orquesta sinfónica de dicha escuela y se graduó en 1959.

Su voluntad de continuar sus estudios y carrera como músico clásico se vio truncada como consecuencia de la discriminación racial cuando el director de la Eastman School le dijo que la audiencia de la música sinfónica «no estaba preparada para aceptar a músicos negros». Medio siglo después —Mike Hennessey, “La importancia de llamarse Ron Carter, Cuadernos de Jazz, 109, nov-dic 2008— aquel profundo desengaño se mantenía como una herida latente en su espíritu:

«Había un problema racial real… pero no me gusta hablar de ello porque, según me fui haciendo mayor, empecé a comprender mejor la situación. Pero no he conseguido superar el daño que aquello me hizo. De hecho, cincuenta años después, ese daño existe todavía.»

Paradoja, ironía o azar, el resultado fue el mundo de lo clásico perdió un chelista pero el del jazz ganó un extraordinario contrabajista. En Detroit orientó su carrera al ámbito del ruido alegre y pronto se unió a una banda con la que realizó el primer bolo:

«Era una banda que presentaba una extraña mezcla de influencias musicales. El saxofonista tocaba como Paul Desmond y cantaba como Chet Baker. El pianista estaba influido por Bud Powell y el batería por Kenny Clarke y Max Roach».

«Hasta ese momento yo había sido un músico de clásica y lo que hacía era aprender que era esta música de jazz y todo lo que podía acercarme a ella. Mi prioridad era aprender algunos temas. Era un desafio, pero todos ellos eran estupendos tipos y ensayabamos el tiempo que hacia falta».

Después se trasladó a Nueva York donde ingresó en el quinteto del batería, y gran descubridor de talentos, Chico Hamilton y además se matriculó en la Manhattan Scool of Music donde obtuvo el título superior de intérprete de contrabajo en 1961.

Ese fue la entrada por la puerta grande en la escena del jazz ribeteada de grandes éxitos y colaboraciones con las más destacas figuras del jazz. Si embargo recuerda con especial afecto una de ellas:

«Mi primer gran momento llegó cuando me uní al trío de Bobby Timmons, más o menos a mediados de 1961. Esa fue mi primera experiencia de la vida en la carretera. Fuimos a California y tocábamos en clubes de San Francisco y Los Ángeles. Y después fuimos a Filadelfia donde trabajamos junto al trío de Ahmad Jamal. Y en octubre de 1961 grabamos un álbum en directo en el Village Vanguard de Nueva York».

Luego tocó con Bill Evans, Cannoball Adderley, Eric Dolphy (con quien grabó varios discos como violonchelista), Jaki Byard, Randy Weston, Thelonious Monk, Mal Waldron o Art Farmer.

Y fue precisamente una noche de1963 mientras actuaba con el cuarteto de Art Farmer cuando Miles Davis le ofreció integrarse en su banda.

«Llevaba tocando con Art Farmer y tocábamos con Jim Hall como invitado especial. En un descanso, Miles Davis se me acercó y me preguntó si quería unirme a su banda. Pero tenía un contrato con Art para las dos semanas siguientes así que le dije a Davis que tenia que pregutárselo a Art. Yo sentía que había una obligación con él así que completé mi contrato antes de unirme a Miles. Fui a reemplazar a Paul Chambers, que fue uno de mis héroes».

En el nuevo quinteto de Davis permaneció desde 1963 a 1968, formando junto al pianista Herbie Hancock y el batería Tony Williams una sección rítmica legendaria. La banda recorrió medio mundo y grabó una serie de excelentes álbumes para el sello Columbia, el primero Seven Steps to Heaven (1963), E.S.P. (1965) en el que se incluyen composiciones de Carter como “R.J.”, “Eight-One” y “Mood”, Miles Smiles (1967), Sorcerer (1967), Nefertiti (1967), Miles in the Sky (1968) y Filles de Kilimanjaro (1968) en el que toca el bajo eléctrico en algunos temas.

En este sentido cabe destacar la labor creativa del siempre inquieto Miles Davis. Por esas fechas sentía la necesidad de ponerse al día, de buscar una nueva orientación a su música, razón que le empujó a rodearse de músicos más jóvenes que dejaron una importante impronta en su música: Wayne Shorter —después de desechar a Sonny Stitt, Sam Rives y George Coleman— que apartó una gran libertad armónica en sus composiconees, el pianista Herbie Hancock —de 23 años, en ese momento muy influido por el funk y el gospel—, Ron Carter —de 26 años, perteneciente  a la nueva escuela de virutosos del contrabajo y que ejecutaba unos solos extraordinarios  en el registro superior, maestro con el arco y que se las componía con double-stop y triple-stops— y Tony Williams —con 17 años y más que un simple batería, un percusionista moderno a más no poder. El grupo se presentó en julio de 1963 en el Festival de Antibes, entonces con George Coleman al tenor, con un éxito extraordinario. El propio Miles confesó en su Autobiografía:

«Estaba convencido de haber puesto en marcha algo  que valía la pena. Tenía la seguridad de que el conjunto que nacía sería glorioso. Por primera vez en mucho tiempo sentía una gran tensión interior, pues si en pocos días aquellos músicos habíaa llegado a tocar tan bien, ¿cómo tocarían al cabo de unos cuantos meses?».

De su colaboración con el quinteto de Miles Davis, Ron Carter recuerda:

«Me convertí en el hombre de paja de Miles. Tenía que pagar a los músicos y darles  adelantos, organizar las giras, viajes, trenes, vuelos y hoteles».

A la par que formaba parte del quinteto colaboró con otros destacados músicos en sesiones de grabaciones y conciertos.

En 1968 abandonó el quinteto de Miles Davis, iniciando una extensa carrera de colaboraciones para sesiones de grabación con una amplia variadad de artistas. En este sentido, confesó que se puso al servicio de muchos diferentes proyectos

«Porque eso me daba la oportunidad de hacer tantas aproximaciones como me fuese posible a esta música. Me dio una buena visión de las que sería las mejores posibilidades para mí. Tenía el deseo de dirigir la idea y no ser un simple acompañante. Es bueno estar en esa posición en la que puedes ser el líder y hacer tus propios proyectos musicales basados en todas las experiencias que has tenido y dentro de diferentes contextos jazzísticos».

Su trabajo con Miles Davis supuso su consagración definitiva y una excelente reputación lo que le llevó a ser solicitado para sesiones de estudio por grandes figuras, convirtiéndose posiblemente en el bajista más grabado de la historia del jazz: según qué fuentes su participación se cifra en torno a los 2.200 o 2.500 álbumes, logró reconocido en el Ginness Book of World Records de 2015. La nómina de artistas con los que ha colaborado es tan extensa que requeriría un estudio detallado.

Después formó parte del New York Bass Choir que abandonó en 1970 para realizar una gira con la cantante Lena Horne. También formó parte diversas formaciones como el New York Jazz Sextet y Quartet, el V.S.O.P —junto a los miembros del quinteto de Miles Davis— o Milestones Jazzstars y estuvo en uno de los grupos presentados en la película Round Midnight.

Debutó como líder con el álbum Where? (New Jazz, 1962) que contó con excelentes colaboradores — Eric Dolphy, Mal Waldron, George Duvidier, Charlie Persip— al que siquieron álbumes como Uptown Conversation (1966), Alone Together, All Blues, Blues Farm o Spanish Blue, entre otros, para los que contó con músicos con quienes ya había grabado como Kenny Barron, Hubert Laws, Herbie Hancock o Roland Hanna.

A partir de 1972, y durante varios periodos que altenó con colaboraciones con otros músicos, dirigió sus propias formaciones entre las que destacan su cuarteto junto al contrabajista Buster Williams, Kenny Barron y Ben Riley en el que usa el contrabajo piccolo —un instrumento de la música barroca con afinación similar al chelo y que toca en pizzicato con la brillantez y ligereza de un violín y, al mismo tiempo, con el impulso de un jazzista como Oscar Pettiford. Recurrió a un segundo contrabajista para que mantuviese el tiempo y fijase la armonía, quedando libre para ejecutar solos y resulta fascinante como el contrabajo convencional y el piccolo se complementan de tal modo que parece que el grupo emplea un solo contrabajo de 8 cuerdas. Esta experiencia se presentó en el álbum Piccolo (Milestone, 1977). Del cuarteto formaron luego parte diferentes músicos.

A la par que publicaba grabaciones a su nombre al frente de diversas y variadas formaciones, continuó ampliando sus experiencias musicales trabajando y grabando con músicos y formaciones como el citado V.S.O.P., el Great Jazz Trio —con Hank Jones y Tony Williams—, del cuarteto de Sonny Rollins (con McCoy Tyner y Al Foster) y ya en los años 80 con Michel Legrand, Stanley Turrentine, Hubert Laws, Lionel Hampton, Joe Henderson, McCoy Tyner, George Benson, Freddie Hubbard, Grover Washington, Aretha Franklin y de nuevo con Herbie Hancock y Tony Williams para una gira mundial con Wynton Marsalis, e incluso participó en diversos proyectos de jazz fusión.

Además sentía una especial predilección por el formato de dúo trabajando y grabando junto a destacadas figuras, entre otras, el guitarrista Jim Hall —Live at Village Vanguard (Concorde, 1982), Telephone (Concorde, 1984) y a quien dedicó un sentido homenaje en In Memory of Jim (2014) junto a los guitarristas Larry Corryell y Peter Bernstein— el pianista Cedar Walton —Heart & Soul (Timeless, 1981)—, la cantante Helen Merrill —Duets (EmArcy, 1988), el saxofonista Houston Person —Something in Common (Muse, 1989), Now’s the Time (Muse, 1990), Dialogues (HighNote, 1999), Just Between Friends (HighNote, 2005), Chemistry (HighNote, 2015) y Remember Love (HighNote, 2018), con el acordeonista franco-italiano Richard Galiano —Panamanhattan (Dreyfus, 1990) y An Evening with Ron Carter & Richard Galiano (In+Out, 2017).

Con el nuevo milenio se mantiene activo tanto como líder de sus grupos como músico muy solicitado, manteniendo un intenso flujo de grabaciones y conciertos. El propio Carter resume su experiencia de seis décadas de carrera del siguiente modo:

«Lo que he hecho durante ese tiempo se centra en tres grupos: Golden Sticker Trio, con el guitarrista Russell Malone y el pianista Mulgrew Miller, mi cuarteto con Stephen Scott, Payton Crossley y Rolando Morales-Matos, y mi noneto de cámara, con cuatro chelistas, dos contrabajistas, piano, batería y percusión. Todos ellos hablan de diferentes historias musicales».

Solo a modo de resumen, señalar algunas de las grabaciones con estas formaciones, el excelente Golden Sticker Trio (Blue Note, 2003), con su cuarteto el citado Piccolo, Pik’Em (Milestone, 1978) o Parfait (Milestone, 1992) o con su noneto, Eight Plus (Victor, 1990).

Más recientes son álbumes como It’s the Time (2007), Jazz y Bossa (2008), los grabados con el batería Gerry Gibbs Thrasher Dream Trio (2013) y Are Back (2014) o el grabado a trío con el pianista Ethan Iverson The Purity of Turf (Criss Cross, 2016), con Nasheet Waits a la batería.

Su admiración por Miles Davis se mantuvo a lo largo de toda su vida y quedó reflejada en el tributo al maestro
Dear Miles
(Blue Note, 2007) grabado al frente de su cuarteto —Stephen Scott (p), Payton Crossley (d) y Roger Squitero (perc) y con composiciones asociadas a Davis (My Funny Valentine, Seven Steps to Heaven, Stella by Starlight, entre otras) interpretadas con el personal estilo del cuarteto, así como dos temas del propio Carter, “595” y “Cut and Paste”. Un tributo sentido y, en cierto modo, tardío que Ron Carter justificó en las notas del álbum:

«Hasta ahora no estaba preparado para hacer un disco como éste por miedo a ser absorbido por el aura de Miles. Pero dado que expresa la propia personalidad de mi banda, es tanto un tributo a Miles como a ellos».

Pero, además, su antigua y viva pasión por esa otra orilla de la música que llamamos clásica, siguió latiendo en su pensamiento, actuando con diversas orquestas y grabando álbumes como, por ejemplo, Ron Carter plays Bach (Phillips, 1985), Meets Back (Blue Note, 1992) o Brandeburg Concerto (Blue Note, 1995) en los que testimonia su predilección por la música de Bach.

A lo largo de su carrera ha recibido prestigiosos premios y honores, entre otros, los de Bajista sobresaliente de la década por Detroit News, Bajista del año por la resvista Down Beat, Intérprete más valorado por la National Academy of Recordings Arts and Science.

En 2007 fue galardonado con la Cruz de Honor para la Ciencia y las Artes, el más prestigioso galardón que se entrega en Austria. En 2014 recibió la medalla y título de Comandante de la Orden de las Artes y las Letras, principal galardón que concede el Ministerio de Cultura de Francia.

Además ha recibido dos premios Grammy, uno en 1993 como Best Jazz Instrumental Group y el otro en 1998 por “Call Sheet Blues” de la película Round Midnight.

Ha publicado varios textos sobre la técnica del instrumento como Building Jazz Bass Lines o Ron Carter’s Comprehensive Bass Method (2015) texto de nivel avanzado y pionero en el uso del código QR. Y en 2017 publicó The Ron Carter Songbook, colección que incluye 119 composiciones originales, incluidas las célebres Little Waltz y Eighty-One.

Su biografía autorizada, escrita por Dan Quellett, con el revelador título de Ron Carter: Finding the Right Notes [Encontrar las notas correctas] vió la luz en 2009 en la editorial Artits Share y en 2014 apareció una nueva edición en formato de audio libro publicada por KMW Studio.

Ha ejercido la docencia en numerosos centros, enseñó improvisación en la John Lewis School de Nueva York. Imparte frecuentes masterclasses a lo largo de todo el mundo y desde 2017 ha extendido sus enseñanzas a sus seguidores a través de Facebook (Facebook Live) donde publica con regularidad información y toda suerte de detalles.

Ha recibido numerosos doctorados honoríficos, el más reciente el de la prestigiosa Juilliard School de Nueva York.

Compositor polifacético y prolífico

Apreciado arreglista y prolífico compositor ha realizado infinidad de trabajos no solo para sus formaciones sino para otros músicos. Cuenta en su haber más de 130 originales, muchos recogidos en The Ron Carter Songbook publicado en 2017.

Ha compuesto música para películas como A Gathering of Old Men (1987), The Passion of Beatrice (Bertrand Tavernier, 1987) y Blind Faith (1998).

Además ha abordado trabajos para música de big band, el primero en 2011 recogido en Ron Carter’s Great Big Band (Sunnyside) con arreglos del director Robert M. Freedman e intérpretes de renombre como el pianista Mulgrew Miller o el batería Levis Nash, labor que fue respaldada en 2014 por la WDR Big Band de Colonia grabando el álbum My Personal Songbook (In+Out) con composiciones propias y arreglos del director Rich DeRosa. El álbum incluye un Cd y un DVD.

Un estilo versátil y flexible

Considerado digno heredero de la tradición de contrabajistas como Jimmy Blanton, Oscar Pettiford y Ray Brown, posee una extraordinaria técnica y una gran sonoridad, pero con un estilo muy personal que se manifiesta en la forma de retener la nota en equilibrio, esbozando una especie de movimiento de péndulo o balanceo que expresa la transición hacia la frase siguiente. Sus concepciones rítimicas, en especial con Miles Davis, ha influenciado a toda una generación de contrabajistas.

Su estilo de acompañamiento es sólido y categórico, pleno de swing y su gran flexibilidad le ha permitido trabajar en contextos muy diversos.

Es un improvisador con tal riqueza de ideas que a veces parece como si estuviese tocando dúos consigo mismo.

Es indudable su importante papel en la evolución del contrabajo, y en la citada entrevista publicada en Cuadernos de Jazz valora su contribución al lenguaje del instrumento a lo largo d e su carrera:

«Es violento para mí decir cuál ha sido mi contribución. Los historiadores podrán decirlo mejor que yo. Pero lo que trato de hacer es que los vientos sean capaces de apreciar que hay una información que les llega desde el contrabajo, otra que les llega del piano o la batería. El contrabajista les puede dar otras opciones, la línea del bajo puede inspirarles, darles una nueva dirección… Cuanto mejor sea la calidad del tono del contrabajista, cuanto mejor sea  su sonido, mejor podrá atraer la atención de los otros miembros de la banda. Y el contrabajista debe sentir que realmente es el encargado de fijar la dirección de la música… He tratado de seguir ese punto de vista con todas las bandas con las que he tocado».

Y concluye con una recomendación cargada de esperanza de futuro:

«Confio en que, a lo largo del camino, diferentes contrabajistas hayan estudiado esta visión como algo en lo que había que emplear tiempo para investigar y así poder llevar al contrabajo hasta un siguiente nivel».

En este sentido declaró en una entrevista concedida a la revista Down Beat:

«El término liberación del contrabajo tiene matices negativos, porque puede significar que estuvo sujeto… Yo nunca me he sentido inhibido en lo que estaba tratando de tocar. No sentía que fuese un contrabajo en una sección de ritmo que tocaba detrás o acompañando a un solista, que mi función sólo fuese esa».

Nota: En Almería estuvo en el marco del XV Festival Internacional de Jazz 2004 con la formación Foursight, de la que además formmaban parte el pianista Stephen Scott, Payton Crossley a la batería y el percusionista Steve Kroon

Discografía como líder o colíder

La discografía publicada a su nombre supera el medio centenar de títulos.

  • 1961:Where? (New Jazz): Ron Carter, Eric Dolphy, Mal Waldron, George Duvidier, Charlie Persip.
  • 1969:Uptown Conversation (Embryo): Ron Carter, Hubert Laws, Herbie Hancock, Sam Brown, Grady Tate.
  • 1972:Alone Together (Milestone): Dúo Ron Cartet y Jim Hall
  • 1973:All Blues (CTI): Ron Carter, Joe Henderson, Roland Hanna, Billy Cobham.
  • 1973:Blues Farm (CTI): Ron Carter, Hubert Laws, Sam Brown, Billy Cobham y otros.
  • 1974:Spanish Blue (CTI): Ron Carter, Hubert Laws, Roland Hanna, Billy Cobham.
  • 1975:Anything Goes (Kudu): Randy Brecker, Michael Brecker, Phil Woods, Hubert Laws y otros.
  • 1976:Pastels (Milestone): Ron Carter, Kenny Barron, Hugh McCracken, Harvey Mason y orquesta de cuerda.
  • 1976: Yellow & Green (CTI): Ron Carter, Kenny Barron, Hugh McCracken, Billy Cobham.
  • 1977: Piccolo (Milestone): Ron Carter, Kenny Barron, Buster Williams, Ben Riley.
  • 1977:Third Plane (Milestone): Ron Carter, Herbie Hancock, Tony Williams.
  • 1978:1 + 3 (JVC): Ron Carter, Hank Jones o Herbie Hancock y Tony Williams.
  • 1978:A Song for You (Milestone): RonCarter, Kenny Barron, Jay Berliner, Jack DeJhonette, Ray McDOnald y cuerdas.
  • 1978:Carnaval (Galaxy): RonCarter, Sadao Watanabe, Hank Jones y Tony Williams.
  • 1978: Peg Leg (Milestone): Ron Carter, Kenny Barron, Jay Berliner, Buster Williams, Ben Riley y grupo flauta-clarinete.
  • 1978:Pick ‘Em (Milestone): Ron Carter, Kenny Barron, Buster Williams, Ben Riley y cuerdas.
  • 1979:New York Slick (Milestone): Ron Carter, Art Farmer, J.J. Johnson, Hubert Laws, Kenny Barron, Billy Cobham y otros.
  • 1979:Parade (Milestone): Ron Carter, Joe Henderson, Chick Corea, Tony Williams y vientos.
  • 1980: Patrão (Milestone): Ron Carter, Chet Baker, Kenny Barron, Jack DeJohnette y otros.
  • 1980:Parfait (Milestone): Ron Carter, Ted Lo, Leon Maleson, Wilby Fletcher.
  • 1980:Empire Jazz (RSO): Ron Carter, John Faddis, Huber Laws, Frank Wess y otros.
  • 1981: Super Strings (Milestone): Ron Carter, Kenny Barron, Leon Maleson, Jack DeJohnette y orquesta de cuerdas.
  • 1981:Heart & Soul (Timeless): Dúo Ron Carter y Cedar Walton.
  • 1982:Etudes (Elektra): Ron Carter, Art Farmer, Bill Evans, Tony Williams.
  • 1982:Live at Village West (Concord): Dúo Ron Carter y Jim Hall.
  • 1984:Telephone (Concord Jazz): Dúo Ron Carter y Jim Hall.
  • 1985:Ron Carter Plays Bach (Phillips).
  • 1986:The Puzzle (SMS): Ron Carter, Roland Hanna, Leon Maleson, Lewis Nash.
  • 1987:Very Well (Deep Moat): Ron Carter, Hubert Laws, Eric Gale, Leon Pendarvis, Budy Williams.
  • 1988:All Alone (EmArcy). Solo.
  • 1989:Something in Common (Muse). Dúo Ron Carter y Houston Person.
  • 1989:Duets (EmArcy). Dúo Ron Carter y Helen Merrill. Además interviene Victor See-Yuen (perc).
  • 1990:Eight Plus (Victor): Ron Carter, Stephen Scott, Leon Maleson, Lewis Nash y orquesta de cuerda.
  • 1990:Now’s the Time (Muse). Dúo Ron Carter y Houston Person.
  • 1990:Panamanhattan (Dreyfus Jazz). Dúo Ron Carter y Richard Galliano.
  • 1991:Meets Bach (Blue Note).
  • 1992:Friends (Blue Note): Ron Carter, Leon Maleson, Hubert Laws, Kenny Marron, Lewis Nash y orquesta de cuerda.
  • 1994:Jazz, My Romance (Blue Note): Ron Carter, Herb Ellis, Kenny Barron.
  • 1995:Brandenburg Concerto (Blue Note).
  • 1995: Bow-tie (Blue Note). Ron Carter, Javon Jackson, Edwin Russel, Gonzalo Rubalcaba, Lewis Nash.
  • 1997:The Bass and I (Blue Note); Ron Carter, Stephen Scott, Lewis Nash, Steve Kroon.
  • 1998:So What? (Blue Note): Ron Carter, Kenny Barron, Lewis Nash.
  • 1999:Orfeu (Blue Note): Ron Carter, Houston Person, Stephen Scott, Bill Frisell, Payton Crossley, Steve Kroon.
  • 2000:Dialogues (HighNote). Dúo Ron Carter y Houston Person.
  • 2000:Holiday in Rio (Somethin’Else): Ron Carter, Sthephen Scott, Payton Crossley, Steve Kroon.
  • 2000:When Skies Are Grey (Somethin’Else): Ron Carter, Stephen Scott, Harvey Mason, Steve Kroon.
  • 2002:Stardust (Blue Note): Ron Carter, Benny Golson, Joe Locke, Roland Hanna, Lenny White.
  • 2003:The Golden Striker (Blue Note): Ron Carter, Mulgrew Miller, Russell Malone.
  • 2005:Just Between Friends (HighNote). Dúo Ron Carter y Houston Person.
  • 2007:Dear Miles (Blue Note): Ron Carter, Stephen Scott, Payton Crossley, Roger Squitero.
  • 2007: It’s the Time (Somethin’Else): Ron Carter, Mulgrew Miller, Russell Malone, Makoto Rikitake, Motoya Hamaguchi.
  • 2008:Jazz & Bossa (Blue Note): Ron Carter, Javon Jackson, Stephen Scott, Guilherme Monteiro, Rolando Morales, Portinho.
  • 2011:Ron Carter’s Great Big Band (Sunnyside).
  • 2014:In Memory of Jim (Somethin’ Else). Ron Carter, Larry Coryell y Peter Bernstein.
  • 2024: Ron Carter & The WDR Big Band, My Personal Songbook (In+Out).
  • 2015:Chemistry (HighNote). Dúo Ron Carter y Houston Person.
  • 2017:An Evening with Ron Carter & Richard Galliano (In+Out). Dúo Ron Carter y Richard Galiano.
  • 2018:Remember Love (HighNote). Dúo Ron Carter y Houston Person

© José Santiago Lardón ‘Santi’ (Abril, 2019)

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