Cuarteto Majao. Y que si el jazz, y que si el flamenco

Fotografía: María Luisa Jiménez Burkhardt

Cuarteto Majao. Mike Fletcher (saxo alto, flauta) David Rodríguez (guitarra flamenca) Fafi Molina (bajo eléctrico) Moisés Santiago (percusión flamenca). Clasijazz, sábado 12 de mayo de 2018. 22:30 H.

Y que si el jazz, y que si el flamenco…

Y que si fusión, y que si mestizaje, con la obstinada reiteración con la que el oleaje lame la orilla surgen a cada tanto y con la reiteración de la rutina entre los más variados círculos que van desde el purismo más exacervado a la extrema heterodoxía un alubión de diatribas, exégesis, parlamentos, clasificaciones que más que nada producen un hartazgo que parece de siglos, inmemorial.

Llevamos tres largas décadas, ¡30 años!, hablando de eso que se llama jazzflamenco, o flamencojazz, o de fusión, otra nueva fusión, sin que ninguno de sus propios protagonistas —Paco de Lucía, Niño Josele, Jorge Pardo, Chano Domínguez o Javier Colina, entre otros— acierten, o quieran acertar, a definir que es tal cosa, a lo más dicen que es tan sólo un encuentro. Todos coinciden, todos hablan de encuentro entre músicos y obvian el enojoso asunto de la presunta fusión entre ambos lenguajes.

Mestizaje, porque el jazz, el flamenco, la música siempre fueron mestizos, porque así fueron sus creadores. Todo es mestizo, incluso bastardo. Lo son las montañas, los campos, el aire, la mar —efecto de remotas mutaciones geológicas—. Incluso el hombre, y la mujer, son mestizos. Lo somos en lo carnal —fruto de una inmemorial e ignota evolución y mezcla de pueblos— como, sobre todo, en ese etéreo pero profundo y esencial amasijo que llamamos lo espiritual: somos lo que aprendemos y lo que mucho antes que nosotros otros aprendieron y nos transmitieron y lo que aún nos queda por aprender…

Encuentros, mejor que fusión, desde luego, entre creadores que como irredentos viajeros en el tiempo y el espacio, cada cual con las alforjas repletas de experiencias y relatos, se dan cita en el ágora, toman asiento y se enredan en una proteica plática musical, que podemos llamar fusión o lo que venga en gana pero que simplemente es eso, música cargada con los matices de cada cual.

Encuentros musicales de esta suerte los hubo desde siempre tanto en lo clásico, como en el jazz y desde luego en el flamenco. Se habla de un remoto encuentro entre el maestro de la guitarra Ramón Montoya con el saxofonista Fernando Vilches allá por 1936 recogido en unas grabaciones y que Guillermo McGill ha actualizado recientemente, y más actuales son, por citar unos casos, a modo de precipitada discografía: Pedro Iturralde, Jazz flamenco (1967) y Jazz flamenco 2 (1968) precisamente junto, entre otros, a Paco de Algeciras, alias entonces de Paco de Lucía quien se las hubo con gentes del jazz —Solo quie ro caminar (1981), Zyryab (1990)—, o Jorge Pardo —La leyenda del tiempo (1979) con Camarón, El canto de los guerreros (1979), 10 de Paco (1994) con Chano Domínguez—, Chano Domínguez —desde Memorias (1988) con Tito Alcedo, Chano (1992), o Imán (1999) con Enrique Morente hasta el reciente Flamenco Sketches (2012); o Tomatito con Michel Camilo —Spain (2000) y Spain Again (2006) o Niño Josele ahondando en la música del pianista Bill Evans en Paz (2006) o con Phil Woods en Española (2009), y aún antes y desde la otra orilla músicos como Miles Davis con Sketches of Spain (1960) y John Coltrane en Olé (1961) se encontraron con la querencia de la jondura.

Recurrimos a etiquetas, o a esquemas, intetando apresar la realidad sin advertir que son compartimentos estancos, o lo opuesto o contrario al conocimiento que es pura dialéctica e interrelación.

Así pues, encuentros entre músicos al modo del viejo Romance del Infante Arnaldos: «Respondióle el marinero, / tal respuesta le fue a dar: / -Yo no digo mi canción / sino a quien conmigo va».

Encuentros como el que pone en escena Cuarteto Majao

Cuarteto Majao

Me cuenta Fafi Molina que el origen del proyecto, o del mensaje, es fruto de una vieja aspiración compartida con Mike: ahondar en la improvisación pero con una rítmica basada en el flamenco —bajo eléctrico de cinco cuerdas, guitarra española y cajón flamenco— un poco a la manera del llamado latin jazz o como nuestro referente más preclaro, el encuentro de Paco de Lucía con las gentes del jazz.

El nombre, y concepto, “Majao”, está tomado de la obra de José Manuel Gamboa y Faustino Núñez, Flamenco de la A a la Z. Diccionario de términos del flamenco (Espasa, 2007), donde se explica que la «expresión tener un majao, en términos del flamenco, indica de algo que esconde —en la mezcla que lo conforma—, su intríngulis y dificultad».

Cuarteto Majao es, además, fruto de la estrecha relación entre esos dos mundos musicales que se miran desde dos esquinas —físicas y metáforicas— de la ciudad: la Peña el Taranto y el Clasijazz o jazz flamenco o flamenco jazz, o lo que en el transcurso del concierto surga.

El grupo lo integran músicos de diversas procedencias que buscan entrecruzar el jazz y el flamenco: viento y bajo provienen básicamente del jazz, guitarra y percusión tiene su origen en el flamenco. La música, casi toda original, sería el resultado de majar en su particular almirez melodías de corte popular, armonizadas al modo jazzístico y sostenidas sobre bases rítmicas flamencas, y todo aliñado con las vibrantes improvisaciones de los diferentes instrumentos. Una música que al público flamenco le resultará familiar pero trasgresora y que a los jazzeros le sorprenderá por la contundencia del ritmo que envuelve unas formas musicales que les son más familiares.

También es sus trayectorias se observa una amalgama de formaciones y de edades que enriquecen aún más el conjunto. La sólida formación musical de Mike Flecher se complementa con el sentido rítmico innato de Moisés Santigo —que en esta ocasión sustituye a Johny Cortés—, aprendido en su flamenquísimo barrio de la Chanca; David Rodríguez armoniza con su guitarra flamenca todos los temas y Fafi Molina con su dilatada experiencia, además del aire popular de las composiciones, aporta la disciplina y el pulso de la música sosteniendo la armonía y el ritmo del cuarteto.

Y puede que haya sorpresas, me advierten, como las hubo en las dos anteriores ocasiones en las que Cuarteto Majao se presentó en público —la primera en marzo en la Peña el Taranto, la segunda en abril en La Guajira—, como fueron las colaboraciones de la cantaora Judith Alférez poniendo voz al tema “Pa mi” o de la cantante Quini González haciendo un tanguillo rap de Lola Flores en guirigay. Y seguro que alguno de los habituales de esta sala se incorporará a la fiesta y me asevera Fafi que al final del concierto tiene la intención de interpretar Caravan por rumbas…

¡Toda una fiesta!… o un gran encuentro.

Mike Fletcher (Saxo alto, Flauta)

Mike Fletcher (Birminghan, Gran Bretaña). Multiinstrumentista de viento —flauta, saxo alto y saxo tenor en do—, compositor de gran personalidad creativa y un lirismo y vigor exultantes, arreglista, escritor y académico vive a medio camino entre el Reino Unido y España.

Su interés por la música comenzó en el hogar familiar donde sus padres, amantes del jazz, la clásica y el folk, supieron contagiarle desde muy temprana edad. Su padre era saxofonista y en el hogar había una nutrida colección de discos. A los 6 años se inició con el piano, cambió al violonchelo a los 8, para decidirse por el saxo a los 14.

A los 16 años inició su carrera profesional con una gira por el Reino Unido y Europa con la Midland Youth Jazz Orchestra. Después estudió jazz en el Birmingham Conservatoire con profesores como los saxofonistas Mike Williams y Julian Siegel y se graduó en 2005. A dicha institución regresó para completar su doctorado en 2018 y ahora desarrolla una intensa actividad como investigador posdoctorado.

Tras su graduación vivió y trabajó en el Reino Unido, Alemania y España, labrándose una sólida reputación, presentándose en numerosos clubes y festivales de jazz en el Reino Unido —EFG London Jazz Festival, Cheltenham Jazz Festival o Manchester Jazz Festival—, Europa —Outono Em Jazz (Portugal), Jazz Goes To Town (República Checa), e internacionales —Cambio S Festival (Brasil), IAJE Conference (Toronto, Canadá).

Mike es, ante todo, saxofonista y como tal actúa como líder de sus proyetos —Mike Fletcher Trio, Cuarteto Español, Mike Fletcher Jazz Orchestra— o como sideman de formaciones como Olie Brice Quintet, el grupo de jazz flamenco almeriense Cuarteto Majao o Johathan Silk Big Band. En 2015 fue invitado por la Birmingham Symphony Hall para participar en la ECHO Rising Starsprogramme —actuando en destacados escenarios de ciudades europeas como Londres, Baden Baden, Hamburgo, Barcelona, Budapest, Dormund, Estocolmo, Bruselas, Birmingham o Lisboa—. En 2013 fue elegido por la BBC para representar al Reino Unido como saxo alto solista con la European Jazz Orchestra que dirigida Ann-Sofi Søderqvist por recorrió el continente europeo.

Su versatilidad musical le ha permitido tocar y grabar con músicos como Tony Bianco, John Dankworth, Paul Dunmall, Bobby Previte, Tony Levin o Dan Weiss. Trabaja en proyectos de trío, noneto y orquesta de jazz.

En 2013 editó el álbum Nick of Time (Slam Productions) a trío con el bajista Olie Brice y el batería Tymoteusz Jozwiak, y en enero de 2015, Vuelta (Stoney Lane Records) bajo el nombre de Mike Fletcher Trio, con el mismo bajista y el baterista estadounidense Jeff Williams e integrado por composiciones propias donde revela su íntima relación con Andalucía y Almería, su otra residencia emocional. La segunda mitad de 2018 estará de gira por Europa promoviendo su último álbum, Picasso (s), un proyecto experimental para saxo solo inspirado en el jazz y en las artes visual. Y como sideman ha colaborado en grabaciones con notables jazzístas contemporáneos como Tony Bianco y Paul Dunmall.

Su música está influenciada sobre todo por el lenguaje melódico e improvisador del jazz, pero también ahonda en ámbitos como el folk, la música popular y la clásica contemporánea.

Como compositor ha trabajado variados géneros como el jazz, la música clásica contemporánea para teatro y cine. En 2017 compuso y dirigió la música de la producción de la Royal Shakespeare Company Dido, Queen of Carthage, considerada como «una de las más hermosas partituras de la RSC en mucho tiempo».

En 2013 recibió el encargo de Jazzlines/THSH para componer e interpretar una suite musical como parte de la celebración de la obra del compositor minimalista Steve Reich. La obra fue estrenada en el Symphony Hall Birmigham en marzo de 2013 y grabada en junio de ese año por una formación de viento y dos contrabajos —Mike Fletcher (sa), Percy Pursglove, Mike Adlington (trompeta), Tom Dunnett, Richard Foote y Hans Koller (trombón), Olie Brice y Nick Jurd (contrabajo) y Tymek Jozwiak (batería)

Parte de su extensa producción musical ha sido interpretada por destacados solistas como Lee Konitz, Andrew D’Angelo o Dan Weiss.

Es el actual director titular de la Clasijazz Big Band Swing & Funk (Almería) con la que ha tenido ocasión de trabajar con leyendas del jazz como Benny Golson, Barry Harris y Lee Konitz, desarrollando interesantes repertorios, revisitando su propia música, el excelente álbum de Count Basie, The Atomic Mr. Basie o el que dedicado a la época dorada del swing de las grandes big bands de Glen Miller, Count Basie o Ellington, estrenado en el Auditorio Maestro Padilla el 22 de abril de 2018.

Además es escritor e investigador académico vinculado al Royal Birmingham Conservatoire (Reino Unido). Ha publicado artículos e impartido conferencias en el Reino Unido y Europa y muchos de sus textos, incluídos capítulos, han sido editados en colecciones por Routledge y Leuven University Press.

Se estrenó en Clasijazz en febrero de 2015, es habitual de sus jam sessions, y ha tocado como invitado en numerosas ocasiones, entre otras junto a Lee Konitz. Cuando sus compromisos profesionales se lo permiten desarrolla proyectos como, por ejemplo, el admirable Mike Fletcher Quintet junto a Julián Sánchez, Albert Cirera, Bori Albero y Ramón Prats.

David Rodríguez (Guitarra Flamenca)

David Rodríguez (Almería). Inició su formació musical a temprana edad de la mano de Damián Soler, continuando sus estudios en la rama del flamenco con guitarristas como Niño de la Manola o Antonio Luis López, entre otros. En 2010 comenzó los estudios de Guitarra Flamenca en el Real Conservatorio de Música de Almería a la vez que amplió sus conocimientos en el acompañamiento al cante en la Escuela de Música de Roquetas de Mar junto a la cantaora Sonia Miranda.

En 2010 consiguió el Primer Premio en el I Certamen Jóvenes Flamencos de Almería, en la modalidad de guitarra flamenca, pasando a las semifinales donde actuó, junto al resto de guitarristas andaluces, en el Teatro Alhambra de Granada.

A partir de ese año, comenzó a participar de forma activa en los recitales flamencos de la provincia de Almería así como en distintas peñas andaluzas, destacando por ejemplo, su actuación en la clausura de la 39ª Semana Flamenca de la Peña el Taranto (Almería) o el recital como guitarrista acompañante en la Peña La Platería de Granada.

En la actualidad a la par que concluye los estudios profesionales de guitarra flamenca en el Real Conservatorio de Música de Almería, acompaña a cantaores y cantaoras como Sonia Miranda, Judit Alférez, Manuel Espinosa y Lidia Plaza, entre otros.

Además desarrolla una activa docente

Igualmente, trabaja con distintas academias de baile como Azabache, Duende… y alterna todo esto con la faceta docente, ya que posee la Diplomatura de Maestro de Educación Musical, dando clases de guitarra flamenca de forma particular y en diferentes academias de la provincia almeriense.

Fafi Molina (Bajo Eléctrico)

Rafael Molina Herrera (Almería, 1954) Absorto en la música desde siempre, desde los 9 años con el maestro Richoly, con la bandurria, el laúd, la guitarra. Luego el bajo eléctrico y grupos locales, y el flamenco y el jazz que incendiaron su espíritu y sus andanzas por Barcelona codeándose en jam sessions y grabaciones con grandes como Enrique Herrera, Joan Albert Amargós, Max Suñé, Toti Soler, Gato Pérez, Sisa (colaboró en Quaselvol nit pot sortir el sol), o Jordi Sabatés, y conoció al bajista Carles Benavent. Y en Granada como músico de Carlos Cano con quien realizó la primera grabación del Himno de Andalucía y el álbum A la luz de los Cantares. Y desde 1978 asentado en esta ciudad donde, entre otros, creó y formó parte de formaciones como Chanca y luego La Bulla Blues Band, con el guitarrista Alberto Bonilla organizó el Taller de Músicos de Almería del que surgieron grupos que participaron el IV Festival Internacional de Jazz de Almería. En los 90 creó el grupo de fusión Sonido Blanco actuando con frecuencia en la Peña el Taranto, como en el memorable homenaje al guitarrero almeriense Antonio de Torres, donde compartió cartel con Juan Habichuela, Tomatito y Niño Josele. Luego Groove Jazz Collective que actuó en numerosas sesiones del Georgia Jazz Club, donde acompañó al trompetista norteamericano Stephen Franckevich y participó en el X Aniversario del Boulevard del Jazz (1995), programa radiofónico de Canal Sur Radio dirigido por Javier Domínguez, junto a Paul Stoker, Chano Domínguez, Guillermo McGuill e Insólito Club. Colaboró artistas y grupos significativos de la escena local: Miguel Saavedra, Alberto Bonilla, José del Olmo, Paco Rivas, Pepe Viciana, Agustín Sanchis, Antonio Gómez,  Indal Jazz o Petit Comité.

Dirigió el grupo de jazz del Aula de Música dependiente del Vicerrectorado de Extensión Universitaria de la Universidad de Almería, organizó un taller de improvisación e impartiendo clases de teoría del lenguaje de jazz.

Con el nuevo milenio su ímpetu musical le llevó a integrarse en el grupo del Niño Josele, actuando en el Festival de Flamenco de la Feria de Almería, Festival de Jazz de El Ejido y en la Bienal de Flamenco de Sevilla. Formó la UAL Jazz Band que participó en el Festival de Jazz de El Ejido, Níjar y en el San Juan Evangelista de Madrid. En 2003 colaboró con el grupo teatral La Torna y en 2004 con el grupo de la vocalista Chelo García. Con el percusionista Salvador Martos y el guitarrista Ruben de Rosario fundó Plaza Vieja en la onda del nuevo flamenco y en 2007 el grupo de fusión Tangai. En 2009 colaboró con el guitarrista y cantaor flamenco El Niño de Las Cuevas en su espectáculo Sinfonía Flamenca. Actuó en el Festival Flamenco de Los Escullos junto al Niño Josele y el bailaor Juan de Juanes, liderando su propio grupo. En 2010 fue miembro de Pepe Viciana Jazz Trio. Grabó con Sensi Falán el álbum Y vivir de nuevo (2011) y colaboró en el video reivindicativo para la Restauración del  Cortijo del Fraile con La Nana del Caballo Grande. En 2012 participó en la grabación de Die Vier Spiegel des Emirs Von Córdoba, álbum de Cluse Krings de nueva música andalusí basado en la vida de Abd al-Rahman emir de Córdoba de Cluse Krings.

Músico de dilatada experiencia en el flamenco, jazz y folclor, miembro de Clasijazz, es solicitado como sideman, amén de trabajar como freelance para formaciones como Isabel Hernández Quintet o Jazz´ta Quintet presentado en esta sala en marzo de 2016 junto a José Carlos Hernández, José Diego Sarabia, Pablo Sánchez, Mike Fletcher y Pablo Mazuecos.

Moisés Santiago (Percusión Flamenca)

Moisés, o ‘Moi’, Santiago, nacido y criado en el almeriense y muy flamenco barrio de La Chanca, y en el seno de una saga familiar flamenquísima como lo es la de los Fernández, léase Tomate, Tomatito y sucesores, José del Tomate, Mariángeles Fernández…,

Sobrino de Tomatito debía llevar la pulsión flamenca en la sangre aún antes de nacer por lo que no sorprende que desde temprana edad se priecipitara por el ritmo y la jondura.

Curtido desde muy joven en la mágia del compás está ya considerado, pese a su breve pero intensa carrera, como uno de los más importantes percusionistas que ha dado esta tierra y de él se ha dicho que «su intervención es la justa, lo imprescindible imperceptible».

Trabaja habitualmente con los más significativos artistas de la escena flamenca almeriense como, entre otros u otras, la bailaora Rocío Garrido, la cantaora Anabel Castillo, los guitarristas Francis Hernández o Edu Aguilera ‘El socio’.

Ha colaborado en significaticos proyectos como Singular Espacio de la bailaora Judith Vizcaíno que tuvo lugar en el marco del Summer Festival durante el transcurso de una noche mágica del verano de 2014 en el idílico paraje de la Almadraba de Monteleva (Cabo de Gata) que la vio crecer, cuadro flamenco que completaban Edu García al cante, Edu Aguilera ‘El socio’ al toque y Moisés Santiago con la percusión, amén de la propia bailaora, claro.

Entre sus últimas apariciones cabe señalar su participación en el VI Festival Flamencos por Guajira, celebrado en marzo de 2018 en el Auditorio Muncipala Maestro Padilla y en el colaboró con el cuadro de Anabel Alonso & Isabel Ramírez, junto a los cantaores Cristo Heredia y Edu García y el guitarrista Antonio Luis Lopez.

Se dice de él que posée un ritmo electrizante con el cajón, un compás justo y creativo que impulsa a los músicos y genera múltiples atmósferas a través de una amplia panoplia de instrumentos percusivos.

Pero además muestra creciente querencia por otras estéticas musicales, como en este caso que se asoma al llamado jazz flamenco o flamenco jazz.

© José Santiago Lardón ‘Santi’ (Mayo, 2018)