Na Corda Bamba: Y aún en la cuerda floja

NA CORDA BAMBA

Na Corda Bamba. Rocio Asensio (voz) Iván Vallejo (contrabajo) Chumy (guitarra) Reynaldo Llerena (saxo) Pedro Dedinho (percusión, coros). Clasijazz, sábado, 31 de marzo de 2018. 22:30 H.

 «Óh, Antonico / vou lhe pedir um favor / Qué sou depende de sua boa vontade / É necessário uma viraçao pro Nestor / Que está vivendo en grande dificuldade / Ele está mesmo dançando na corda bamba / Ele é aquele que na escola de samba / Toca cuica, toca surdo e tamborim / Faça por ele como se fosse por mim…». Ismael Silva. “Antonico”

Na Corda Bamba, —En la cuerda floja—, nos traen de Brasil los ritmos, la alegría y la saudade de sus músicas. Desde las antiguas sambas y choros hasta la bossa nova, con un repertorio de canciones y sonoridades que nos transportan a otras latitudes, a un paisaje sonoro de una riqueza única con canciones que están en nuestra memoria cultural colectiva, y también a otra forma de entender y sentir la vida, la música y la emoción.

La MPB (Música Popular Brasileña), cálida, rítmica, reflejo de la emoción de una comunidad, y la bossa nova, más íntima e intelectual, en su universo de complejas armonías y guiños cercanos al jazz.

Na Corda Bamba nació en 2016 en Almería, inicialmente en formación de trío, con Rocío Asensio (voz, percusión), Chumy (guitarra), e Iván Vallejo (contrabajo), presentándose por primera vez ante el público en el escenario de Classijazz en julio de 2016.

Más adelante se unió a la formación Reynaldo Llerena (saxofón, piano y percusión) y, recientemente, Pedro Dedinho, (percusiones, berimbau).

Na Corda Samba ha sabido ganarese el corazón del público almeriense, tan afín a estas músicas de allende los mares, allá donde han dejado su mensaje, que han sido numerosos los escenarios desde entonces recorridos: Clasijazz, además, en septiembre de 2016, La Guajira en enero de 2017 y la EMMA (Escuela Municipal de Mñusica y Artes) en mayo de 2017.

ROCÍO ASENSIO (VOZ)

Admiradora de la música popular brasileña y la bossa nova desde la niñez, se contagió por la pasión musical de su padre, gracias al cual pudo escuchar las famosas grabaciones de La Fusa, Os Maracatú, Badem Powell, Jobim, Buarque o Nascimento, así como la música folclórica de Argentina, país donde vivió junto a su familia. A través de los recuerdos narrados por su padre y las canciones del otro lado del Atlántico, se fue forjando un paisaje musical diverso, colorista y ecléctico, alimentado por la curiosidad hacia otras músicas.

Cantante así mismo del grupo Correlimos, con composiciones propias y de Iván Vallejo, junto al cual edita su primer trabajo discográfico, De aquí para allá, presentado en el Festival Alamar 2007. También ha sido integrante del Coro Ciudad de Almería, dirigido por Jose Azurmendi.

Bailarina y profesora de Danza Contemporánea de profesión, ha impartido clases en los conservatorios profesionales de danza de Almería y Granada y en la Escuela Superior de Arte Dramático de Sevilla. Ha participado en diversos proyectos artísticos propios vinculados con la danza, la música y las artes plásticas, como Bass et Danse (música barroca y danza contemporánea), y en colaboraciones con el Museo Antropológico de Almería, la Escuela de Arte o la Orquesta Barroca de Jerez, entre otras.

Recientemente formó parte del montaje e interpretación del musical Ayman.

CHUMY (GUITARRA)

Chumy (Tánger). Guitarrista básicamente autodidacta, está influenciado por la música popular mallorquina, tierra donde pasó la infancia y adolescencia, y el rock.

En Barcelona se interesó por la música brasileña, bebiendo de fuentes como Badem Powell, Stan Getz y Joao Gilberto.

En 1994 trasladó su residencia a Almería, donde cursó estudios musicales en el Conservatorio Profesional de Almería, acabando en 2004. Después regresó a Barcelona para estudiar en el Taller de Mùsics.

En la actualidad, además de formar parte del trío Na Corda Bamba, colabora con formaciones tan dispares como Kbrown.es, interpretando rhythm & blues y un monográfico de David Bowie, y The Wanderers, formación de rockabilly.

Lo puedes encontrar en cualquier jam sessions de cualquier estilo de música y en cualquier lugar donde suene música, com en las clásicas sesiones de los miércoles de Clasijazz.

IVÁN VALLEJO (CONTRABAJO)

Desde la infancia compartió vivencias musicales en su familia, siendo tres de sus hermanos músicos también. Como contrabajista clásico se formó en el conservatorio en Madrid con A. G. Araque e hizo estudios de postgrado en La Haya (Holanda) con Peter Luit asistiendo a masterclasses con Knut Guettler y Anthony Woodrow.

Además de colaborar en diferentes orquestas sinfónicas, ha formado parte de grupos musicales de diversos ámbitos, desde la música barroca con Bass et Danse, a la experimental (Quasi un objeto), pasando por el rock de Planeta Fritanga, el jazz con Paris Swing o con Plastic Quartet y el flamenco-rock con Ea! Coautor en la formación Correlimos, junto a Rocío Asensio.

Como docente ha impartido clases en diversos Conservatorios (Madrid, Castilla y León y Andalucía) siendo en la actualidad profesor en el C.P.M. El Ejido en Almería.

REYNALDO LLERENA (SAXOFÓN, PERCUSIÓN)

Reynaldo Llerena Ramos (La Habana, Cuba). Graduado en el Real Conservatorio Profesional de Música Amadeo Roldán de La Habana (Cuba).

Con una experiencia profesional dilatada, ha alternado las labores docentes con su faceta como instrumentista.

Ha realizado numerosas giras internacionales y grabaciones con diferentes agrupaciones.

En la actualidad, desde el año 2000, reside en España. Y en Almería desarrolla su actividad docente en la EMMA (Escuela Municipal de Música y Artes), como profesor de Saxofón e Iniciación al Jazz.

Ha participado en grabaciones con la Clasijazz Big Band, así como en conciertos didácticos con integrantes de dicha asociación.

PEDRO DEDINHO (PERCUSIÓN, COROS)

Pedro Henrique Maia, alias Dedinho, nació y se crió en el seno de un gran ambiente musical. A los 15 años empezó a interesarse por el aprendizaje musical y la instrumentación influenciado por su padre y sus amigos. A los 16 empezó en su primera banda de rock tocando el bajo en su ciudad natal Cuiabá (MT, Brasil). Un año después se mudó a Newark Valley (Nueva York), donde recibió clases de teoría musical, uniéndose a un grupo de jazz como guitarrista.

De vuelta a Brasil, comenzó a tocar como bajista en una banda de pop-rock, uniéndose a otras bandas de rock de la zona. En una de ellas, Rotaçao 45, grupo que interpretaba temas originales, Pedro se inició en la composición.

A los 22 años —en la localidad brasileña de Florianópolis donde estudió Físicas en la Universidad Federal de Santa Catarina—, conoció al baterista Jesús, creando juntos el royecto musical Zarangundê, con un repertorio basado en una mixtura de diversos ritmos brasileños.

Después, debido a su vuelta a las clases de Capoeira, Pedro empieza a estudiar percusión brasileña y se une a un grupo de percusión y baile africano.

Finalmente decidió regresar a la universidad, aunque ahora para cursar estudios musicales centrados en el área de la percusión.

Un cambio de rumbo vital le trae a Almería, donde inicia una nueva etapa tocando en las formaciones musicales Más Que Bossa, allí como percusionista con el pandeiro y bajista, y en Na Corda Bamba, ahora aliñando la música con percusiones, berimbau y coros.

REPERTORIO

El repertorio escogido, que se va renovando y ampliando continuamente, se compone, entre otros, de temas clásicos de la bossa nova, fruto de las parcerías de Vinicius de Moraes y Toquinho, como “Tarde em Itapoa”, o “Como dizia o poeta”, y temas pertenecientes a las músicas anteriores a la bossa, como son las sambas y los choros, como “Dança da solidao” de Paulinho da Viola y “Carinhoso” de Pixinguinha.

Otros autores reinterpretados por Na Corda Bamba son Tom Jobim, Chico Buarque, Joao Gilberto, Gilberto Gil, Ivonne Lara, Dorival Caymi, Jacob do Bandolim, Paulo Vanzolini, Caetano Veloso, Martinho da Vila, Buba da Portela…, e Ismael Silva, histórico de la música popular brasileña, autor entre otras estupendas canciones, de “Antonico”, de donde el grupo Na Corda Bamba tomó su nombre.

Na Corda Bamba se acerca a este repertorio con la más absoluta humildad y agradece profundamente a los autores la creación de estas músicas que siguen y seguirán haciendo la vida más hermosa.

Los pies en el precipicio, el corazón bailongo

«A quien no le guste la samba o está mal de la cabeza o enfermo de los pies». Dorival Caymmi.

La samba —el samba en portugués— recién cumple un siglo desde que se registraron sus primeros balbuceos. Se dice que fue “Pelo telefone”, obra de Ernesto do Dantos, Donga y Mauro de Almeida, la primera grabada allá por noviembre de 1916 para el sello Odeon, y al poco se convirtió en el gran éxito del carnaval y pronto en asunto de moda. Tiene su origen en un término de ascendencia bantú y se aplica tanto a una música como a un baile y llegó de la mano de los libertos negros antaño esclavos en los campos de caña de azúcar y cafetales.

De raíces africanas y pronto mestizada con tradiciones musicales portuguesas, europeas e indígenas, la samba pasó de ser referencia espiritual de los marginados, despreciada por los bienpensantes e incluso perseguida a máxima expresión cultural de un país. De ritmo maldito a expresión nacional.

La samba es un fenómeno cultural que abarca un complejo mundo de saberes y modos de vida en estrecha relación dialéctica a partir de múltiples vivencias que van desde la forma de cantar, danzar, comer, beber, bregar, incluso matar y morir, y desde luego amar, gozar o reinventarse la vida día a día.

Muchos textos, incluida la Wikipedia, of course, la consideran como la principal manifestación cultural surgida en Brasil en el siglo XX, como una expresión artística querida y muy sentida o como el elemento definidor de la identidad brasileira. En 2005 fue proclamada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, en la categoría “Expresiones orales e intangibles”.

Poliédrica y múltiple cabría hablar de tantas clases de samba como casi de lugares y momentos. Las hay de breque, chulado o sincopado en cuanto al género musical, y si de periodos históricos tendríamos Anos Dourados, República Velha…, y en cuanto a su génesis tendríamos sambas de conciencia negra, de amoríos o de maladragem (de pandilleros de los barrios bajos o de las favelas). Pero también las hay según la estructuras de las escuelas (ala, bateria, comision de frente…), o según los instrumentos musicales, los estilos o modos de bailar, o al hilo de la gastronomía típica, o de las fiestas populares.

Pero no todo es samba, sino que la música popular brasileña abarca mucho más, como vivo reflejo de su diversidad cultural donde laten en vivo y creativo mestizaje ritmos afrícanos, tradiciones musicales europeas y estilos indígenas, que se fue gestando a lo largo del devenir histórico desde la época colonial, configurando un panorama musical de los más significativos del mundo. Un mestizaje que originó un amplio abánico de ritmos que hoy día conviven junto a la samba y la bossa nova —ya célebres en medio mundo— como, por ejemplo, brega, choro, forró, ciranda, zouk, gauchos, arroxa, o baião.

La revolución que provocó en la música brasileña la aparición en 1958 de Chega de Saudade de João Gilberto, así como las creaciones de Tom Jobim o Vinicius de Moraes, dando lugar a la bossa nova —cosa nueva— fue de tal alcance que modificó muchas de sus bases y estructuras a modo de onda expansiva que se extendió y absorbió influencias y contaminó a otras músicas, entre otras, al jazz, dando origen a nuevos estilos como el llamado jazz samba.

Desde entonces no hay cantante ni orquesta norteamericano de la época clásica que no haya grabado bossa nova, en una casi infinita nómina que incluiría, entre otros, a Tony Bennett, Nat King Cole, Billy Eckstine, Johnny Hartman, Mel Tormé, Frank Sinatra, Blossom Marie, Ella Fitzgerald, Peggy Lee, Julie London, Camen McRae, Helen Merrill, Anita O’Day, Sarah Vaughan, Oscar Peterson, Dizzy Gillespie, Coleman Hawkins, Earl Hines, Duke Ellington, Kenny Dorham… Pero también a cantantes de hoy como Diana Krall, Kristin Korg, Laura Fygi, incluidos Eric Clapton o Sting.

Pero además, como es lógico, supuso un revulsivo para la música popular de aquel país que abrazaron la cosa nueva como Oscar Castro, Eumir Deodato, Sérgio Mendez, Flora Purim, la propia Astrud Gilberto entre otros muchos.

Y ya en la década de 1960 la cosa nueva experimentaría transformaciones de alcance de mano de una nueva generación de compositores, y fue precisamente Arrastão, el que marcó el fin de la bossa nova y el punto de partida de la denominada de lo que convino en llamarse musica popular brasileña, seminal tema de Vinicius de Moraes —precursor en su día de la nueva cosa— y de Edu Lobo, por entonces músico novel integrado en la ola renovadora del movimiento, caracterizado fundamentalmente por sus dejes nacionalistas y por un reacercamiento a la samba tradicional.

Fue el inicio de un nuevo género, que ya tenía poco o nada de bossa nova, de carácter difuso y que abarca diversas tendencias de la música brasileña durante las siguientes décadas. La música popular brasileña, que echó a andar con un perfil de fuerte acento nacionalista, fue cambiando e incorporando elementos de procedencias varias con mezclas de diversos géneros musicales. Diversidad y mixtura que no tardó en ser asumida e incluso aclamada, y que constituye una de sus cualidades primigenias.

Sus primeros intérpretes tomaron prestados elementos de la bossa nova y, a menudo, se basaban en una poco velada crítica a la injusticia social y a la represión gubernamental, encontrándose en progresiva oposición a la escena política caracterizada por la dictadura militar, la concentración de la propiedad de la tierra y el imperialismo. Una variación, efímera pero influyente, fue el movimiento artístico conocido como Tropicália.

Y como andando se hace el camino, y toda música es un constante caminar con rumbo al futuro pero con un pie asentado en la tradición y el otro en el momento presente, la nueva corriente absorbió todo cuanto le rodeaba, no siendo ajena, como no lo fue al jazz en su momento, al rock o a muchas melodías del naciente pop, y ya en tiempos modernos al reggae, hip hop o al rap, como es el caso de Marcelo D2 que en 2003 publicó el álbum A Procura da Batida Perfeita para muchos el inicio del samba rap.

En estos tiempos de inquietud, mentiras y zozobra todos estamos en la cuerda floja, con los pies abocados al precipicio pero en el corazón el latir irreverente y gozoso de la música, sea samba, bossa, jazz o lo que les venga en gana.

Bibliografía

  • Arteaga, José, Oye como va, el mundo del jazz latino (Madrid, La Esfera de los Libros, 2003).
  • Castro, Ruy, Bossa Nova. La historia y las historias (Madrid, Turner, 2008).
  • Chediak, Nat, Diccionario del jazz latino (Madrid, Fundación Autor, SGAE, 1998).
  • Delannoy, Luc, ¡Caliente!: una historia del jazz latino (México, Fondo de Cultura Económica, 2001).
  • Lopes, Nei y Luiz Antônio Simas, Dicionário da história social da samba (Civilizaçao Brasileira, 2015).

©José Santiago Lardón ‘Santi’ (Marzo, 2018)