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Jorge Pardo & Edmar Castaneda «Intercontinental»


José Angel Santiago Lardón - 25 febrero, 2019 - 0 comments

Jorge Pardo (saxo soprano y tenor, flauta, composición) Edmar Castaneda (arpa, composición). Clasijazz, domingo, 3 de marzo de 2019. 20:30 H.

Jorge Pardo & Edmar Castaneda “Intercontinental”

Estreno absoluto del proyecto Intercontinental fruto de la colaboración y empatía entre dos grandes intérpretes: el flautista, saxofonista y compositor español Jorge Pardo y el arpista colombiano Edmar Castaneda.

La música, desde sus orígenes, tuvo vocación viajera, y muchas de las expresiones musicales que ahora conocemos han sido fruto del viaje, del encuentro entre músicos, del mutuo enriquecimiento de diversas tradiciones y folclores que dieron lugar a nuevas formas musicales.

Es el caso del jazz —inextricable mixtura de tradiciones—, pero también de otras estéticas como, por ejemplo, ese amplio cajón de sastre conocido como música latina o suerte de ave viajera entre orillas del Atlántico.

Música de ida y vuelta o diálogo natural entre intérpretes a través del lenguaje común de la música.

Jorge Pardo, llevado por su ávida curiosidad musical desde su infancia, ha sabido establecer con más facilidad que las de las palabras esa suerte de diálogo con músicos de las más diversas tradiciones musicales del mundo y con ellos ha compartido grandes escenarios y la intimidad de pequeños recintos.

Jorge Pardo y Edmar Castaneda se conocieron en Nueva York durante la grabación del proyecto colectivo Miles Español. New Sketches Of Spain (2011) y ya entonces surgieron recíprocas afinidades. Luego se encontraron en Madrid y desde entonces quisieron realizar el presente proyecto que ahora se materializa con la colaboración del Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) y su director Antonio Moral.

Jorge Pardo

Jorge Pardo (Madrid, 1956). A los 14 años inició estudios de solfeo, piano y flauta en el Real Conservatorio de Madrid. Se interesó de inmediato por el jazz y comenzó a tocar en grupos de aficionados en conciertos universitarios. En 1967 debutó profesionalmente en clubes de Madrid con músicos locales y norteamericanos de paso por la ciudad. En 1974 inició una fructífera relación con el club Balboa Jazz donde tuvo ocasión de colaborar con figuras como Slide Hampton, Pony Poindexter, Steve MacCall, Tete Montoliu, Pedro Iturralde, David Thomas, Chet Baker, Elvin Jones y Lou Bennett, entre otros muchos.

En 1975 fundó con el cantante Pedro Ruy Blas el grupo Dolores, adscrito a una innovadora forma de fusión poco valorada en su momento y recogida en tres álbumes Dolores, La puerta abierta y Asa-Nisi-Masa.

Atraído por el mundo del flamenco al que fue introducido por Diego Carrasco y, en especial por Paco de Lucía, colaboró en la grabación del mítico álbum de Camarón La leyenda del tiempo (1979) y en Viviré (1984). Formó parte del grupo de Paco de Lucía a quien acompañó en varias giras internacionales compartiendo escenario con destacadas figuras internacionales del jazz y colaborando en grabaciones como Paco de Lucía interpreta a Manuel de Falla (1978), Solo quiero caminar (1981), Live… one summer night (1984), Ziryab (1991) o Live in América (1994). Durante ese tiempo colaboró además con destacados artistas como Chick Corea, Tania María o Astrud Gilberto.

Debutó como líder con el álbum Jorge Pardo (Blau, 1982) en el que colaboraron músicos como Joan Bibiloni o Carlos Benavent. Su segundo álbum, El canto de los guerreros (Linterna, 1984), contó con la participación de Paco de Lucía, Ramón de Algeciras y Tomatito y junto al tercero, A mi aire (1987), son  obras de rasgos experimentales y clara manifestación de su creciente y decidido interés por las formas flamencas.

Hacia 1985 consolidó junto al bajista Carles Benavent un grupo que participó en varios festivales nacionales e internacionales, a la par que mantuvo se relación con Paco de Lucía y colaboraciones con otros destacados músicos nacionales como Miguel Ángel Chastang, Carlos Carli o Ximo Tébar. Partició en el Festival de Jazz de Montreux con músicos brasileños como la cantante Nana Caymmi y el pianista Wagner Tiso recogido en una grabación para Polygram.

En 1990 fue invitado junto a Carles Benavent para un concierto especial de la televisión suiza para actuar con el acordeonista y pianista Gil Goldstein, Don Alias y Alex Acuña, grabando el álbum Zebracoast (Blue Note, 1982).

En 1992 se presentó en el neoyorquino Town Hall, junto a Carles Benavent y músicos flamencos, dentro del programa del New Music Seminar, y un mes después participó en el proyecto Jazzpaña, grabando en Colonia con la big band de la radio televisión alemana dirigida por Vince Mendoza y algunos músicos norteamericanos como Peter Erskine, Al Di Meola, Michael Brecker, Vince Mendoza, flamencos como Ramón el Portugués, J.M. Cañizares, J. Vargas, de otras culturas como Ruben Dantas, S. Khan, A. Mardin, auténtica labor de mestizaje, término que él prefiere al de fusión.

A lo largo de la siguiente década publicó varios álbumes a su nombre —Las cigarras son quizá sordas (1991), Veloz hacia su sino (1993), 2332 (1997) y Mira (2001)—, en los que se aprecia una evolución en su investigación de mestizaje no sólo con el flamenco sino con otras tradiciones musicales.

En esta misma línea de investigación de mestizaje entre lo latino, el flamenco y el jazz cabe situar su trabajo en trío junto a Carles Benavent y Tino di Geraldo recogida en diversos álbumes y, de forma especial, en su elaboración junto al pianista Chano de lo que puede considerarse manifiesto y referencia del llamado jazz flamenco recogido en el indispensable álbum 10 de Paco (Nuevos Medios, 1995).

Y siguiendo similar trazo estilístico, si bien con una novedosa visión estética, camina el grupo D’3 fundado junto al contrabajista Francis Posé y el batería José Vázquez “Roper” (batería) y con el que ha publicado tres álbumes: Directo (2001), Quid pro quo (2003) y 3d’3 (2006) y el DVD Live at the Auditori Pau Casals, El Vendrell (2007).

En 2005 volvió a la carga en su labor de mestizaje con Vientos Flamencos I, obra que contó con la colaboración de numerosos músicos y
compañeros, entre otros, Juan Diego, Niño Josele, Antonio Serrano, Piraña, Jorge Palomo, Diego Amador, Luis Amador, Dr. Kelly, Cora Pardo, Antonio Gómez, Victor Merlo, Tino di Geraldo, Antonio Ximenez o Moy Natenzon y que se estructura en bloques temáticos, experiencia luego continuada en Vientos flamencos II (2009).

En 2012 publicó el doble álbum Huellas (Cabra Road) que incluye 18 muevas composiciones que interpreta junto a más de cincuenta músicos de jazz nacionales e internacionales —Jerry González, Jeff Ballard, Víctor Mendoza, Gil Goldstein, Javier Colina, Pablo Martín, Santi Ibarretxe, David Pastor, Tino di Geraldo, Carlos Carlí…—  como flamencos de las más diversas estirpes —Tomatito, Niño Josele, Paquete, Agustín Carbonell o Josemi Carmona—. El repertorio abarca palos clásicos del flamenco como las bulerías, los tangos, la zambra o los jaleos y otros nuevos productos de la híbridación como el blues por bulerías, el bolero-pasodoble-tanguillo o la rumba.

En Historias de Radha y Krishna (Fol Música, 2014) abordó una nueva búsqueda ahondando en lenguajes y ritmos procedentes de estilos diversos como el groove, el hip hop, la música urbana, el flamenco y el jazz con instrumentaciones electrónicas para crear nuevos ambientes sonoros pero sin perder la esencia de su personalidad artística, en una suerte de ritmo reiterado al estilo del usado para entrar en trance en diversas culturas aunque, en palabras del propio Pardo, “poco tienen que ver con lo hindú” sino más bien con historias urbanas, con encuentros y desencuentros. En la grabación participaron de manera  altruista una cuarentena de músicos, entre otros, Carmona, Raimundo Amador, Flavio Rodrigues, José Vera, Phil Wilkinson, Baghira, Víctor Iniesta o J.R. ‘Bandolero’.

Su último trabajo, Djinn. Metaflamenco (Karonte, 2016), hace referencia a la palabra djinn que en árabe significa genio, y según Pardo alude “al duende de varías mitologías ancestrales con capacidad de influir en la mente  y el espíritu del ser humano”. El álbum es un viaje  sonoro donde se dan la mano el groove, la electrónica, la voz, el flamenco y el jazz a través del que pretende conjuar el espíritu del flamenco y capturar su esencia a partir de los cantaores que más le han cautivado e influido a lo largo de su vida, a los que dedica temas como “Lo sé por ‘El Talega’”, “Ricardo y Tío Gregorio”, “Viva ‘El Borrico’” o las “Bulerías de ‘La Perla’”de Camarón. Con la participación de una banda semejante al anterior álbum, sus composiciones y el inconfundible sonido de su flauta y saxo nos lleva en un viaje incesante más allá de las fronteras de lo establecido para abrir el horizonte de lo desconocido o tal vez la esencia de una música urbano contemporánea.

Colaborador nato ha participado en infinidad de proyectos de otros músicos como Ketama, La Barbería del Sur, Gil Goldstein, Tomas San Miguel, Ximo Tébar, Presuntos Implicados, Tomatito, o el almeriense Antonio Gómez, entre otros muchos. Desde 2004 formó parte de la llamada Touchstone Tour dirigida por el pianista Chick Corea con la que recorrió numerosos escenarios internacionales.

Sus más de treinta años de carrera ha sido reconocida con prestigiosos premios, entre otros, Premio al Mejor Músico de Jazz Europeo otorgado por la Academia de Jazz Francesa en 2013, convirtiéndose en el primer jazzista español en recibirlo. En 2015 recibió el Premio Nacional de Músicas Actuales del Ministerio de Educación y Cultura de España y en 2016 recibió la Medalla de Oro del Festival Jazz en la Costa de Almunécar (Granada).

*

Curioso hasta lo más jondo, impenitente viajero, apasionado de cualquier música que se cruze en su camino, investigador inquieto de eso que late a flor de piel y que muchos llamamos vida, Jorge Pardo es un caso único en el panorama musical internacional, una rara avis, alguien que ha buscado, hallado —y seguirá persiguiendo— un lenguaje musical propio y en continuo desarrollo.

Desde el inicial jazz —con claras resonancias de Sonny Rollins en el tenor— emprendió una empecinada búsqueda de sus raíces y del modo de expresión adecuado, estrechando lazos con la querencia del flamenco —o nuevos flamencos— a través de la sonoridad de la flauta pero luego también con el saxo soprano y con el tenor, creando escuela y erigiéndose en maestro de sí mismo en cuanto a la incorporación de dichos instrumentos al lenguaje flamenco.

Pero en su más reciente etapa su curiosidad, y saber hacer, le han llevado a nuevos senderos en ese continuo viaje hacia lo más profundo del ser humano que es la creatividad, ahondando en lenguajes musicales urbanos como el hip hop, el acid y el recurso a la electrónica para crear un novedoso discurso filtrado por esa escisión de querencias que le es tan propia, el jazz y el flamenco.

Quienes le conocen mantienen que es tan buena persona como buen músico, persona cabal y agradecida en sumo grado, otra querencia que añadir a su abultado zurrón de nómada infatigable como querencia es su amor por esta tierra. Dicen que Mójacar es su patria chica y en sus orillas mediterráneas recalar a cada tanto y hallar inspiración para maravillosas obras como, por ejemplo, la hermosa bulería “Desde San José a Mojácar” (Las cigarras son quizá sordas, 1991) o los reveladores “El Sur” o “La Isleta” (El canto de los guerreros, 1983).

Discografía Jorge Pardo

A su nombre

Jorge Pardo (Blau, 1982)

El canto de los guerreros (Linterna, 1984)

A mi aire (Nuevos Medios, 1987)

Las cigarras son quizá sordas (Nuevos Medios, 1991)

Veloz hacia su sino (Nuevos Medios, 1993)

2332 (Nuevos Medios, 1997)

Mira (Nuevos Medios, 2001)

Vientos Flamencos I (Manantial de Músicas, 2005)

Vientos Famencos II (Flamenco World Music, 2009)

Huellas (Cabra Road, 2012)

Historias de Radha y Krishna (Fol, 2014).

Djinn. Metaflamenco (Karonte, 2016)

Con D’3:

Directo (Satchmo, 2001)

Quid Pro Quo (Satchmo, 2003)

3 de d’3 (Quadrant, 2006)

Live at the Auditori Pau Casals, El Vendrell (2007) DVD

Con Paco de Lucía:

Paco de Lucía interpreta a Manuel de Falla (Phonogram, 1978)

Solo quiero caminar (Phonogram, 1981)

Live… one summer night (1984)

Ziryab (Polygram, 1991)

Live in América (Polygram, 1994)

Con Dolores:

Dolores (Polydor, 1975)

La puerta abierta (Polydor, 1977)

Asa-Nisi-Masa (Polydor, 1978)

Con Camarón:

La leyenda del tiempo (Phonogram, 1979)

Viviré (Phonogram, 1984)

Con Gil Goldstein:

Zebra Coast (Blue Note, 1992)

Con Carles Benavent:

Carles Benavent (Nuevos Medios, 1982)

Agüita que corre (Nuevos Medios, 1995)

Aigua (Nuevos Medios, 2001)

Con Joan Albert Amargós y Carles Benavent:

Colors (Nuevos Medios, 1991)

Con Carles Benavent y Tino di Geraldo:

El concierto de Sevilla (1995)

Con Carles Benavent y Josemi Carmona:

Sumando (2006)

Con Chano Domínguez:

10 de Paco (Nuevos Medios, 1995)

Con Tomás San Miguel:

Vida en catedrales (Sonifolk 1993)

De dos en dos (Nuevos Medios 1995)

Con Iñaki Salvador:

Jorge Pardo + Iñaki Salvador: 20 años de Altxerri (Vaivén, 2002)

Edmar Castaneda

Edmar Castaneda (Bogotá, Colombia, 1978). Hijo del arpista, compositor, cantante y profesor colombiano Pavelid Castañeda. Comenzó a tocar el arpa a los 13 años con el fin de interpretar la música folclórica de su tierra natal. Descubrió el jazz al poco de mudarse a la ciudad de Nueva York en 1994 para unirse a su padre. Allá se sintió de inmediato atraído por la libertad y sofisticación de la música, estudió trompeta de jazz y profundizó en el estudio del arpa, a la par que por las noches realizaba conciertos en diversos escenarios.

Sin apenas precedentes como arpista en el mundo del jazz se ha forjado no solo un camino distintivo con un instrumento inusual sino, además, una voz totalmente original para el jazz, que se ramifica en un mundo de diferentes estilos y géneros, en el que junto a sus propias composiciones experimenta con elementos de tradiciones de músicas como la colombiana, venezolana, argentina, joropo o zamba.

Paquito D’Rivera, quien ejerció de protector y lo introdujo en la comunidad jazzística internacional, dijo de él: “Edmar posee un talento enorme, la versatilidad y el carisma encantador de un músico que ha sacado su arpa de la sombra para convertirse en uno de los músicos más originales de la Gran Manzana”. Desde entonces Castaneda ha tomado a Nueva York y al escenario mundial con la fuerza de su virtuoso del arpa, revolucionando la forma en que tanto el público como los críticos consideran un instrumento comúnmente relegado a la categoría inusual.

Realiza giras regulares como líder del grupo Edmar Castañeda Trio del que forma parte el percusionista David Silliman y el trombonista Marshall Gilkes en el trombón. Además es miembro del grupo del vocalista Andrea Tierra Quartet del que además forman parte el flautista y clarinetista Sam Sadigursky y el saxofonista David Silliman.

A lo largo de su ya extensa carrera ha colaborado con sus innovaciones en el arpa con un destacado número de artistas y formaciones jazzístas, entre otros, Paquito D’Rivera, Wynton Marsalis, John Scofield, JLCO, John Patitucci, Marcus Miller, Giovanni Hidalgo, Lila Downs, Janis Siegel, Chico O’Farrill Afro-Cuban Jazz Big Band, The United Nations Orchestra, Simón Diaz, Eduardo Betancourt, Samuel Torres y Hiromi Uehara. Y ha compartido escenario con figuras de otros ámbitos como Paco de Lucía, Sting, Ricki Lee Jones, o The Yellowjackets.

Ha compuesto obras sinfónicas para la Orquesta Clásica de Espinho y la Orquesta Sinfónica de Jazz de São Paulo, y piezas de cámara para Israel Camerata Jerusalem y la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia.

Ha colaborado en álbumes de destacadas figuras y formaciones, entre otros, Candy Butchers (Hang on Mike, 2004), Yerba Buena (Island Life, 2005), Mart Topferova (La Marea The Tide, 2005), Lila Downs (La Cantina, 2006), Arturo Romay (Alma Latina, 2007), Andrea Tierra (Melodia Verde, 2008) o el colectivo Explorations. Classic Picante Regrooved (2006).

Debutó discográficamente como líder con el álbum Cuarto de Colores (2007) y en el que colaboraron figuras como Paquito D’Rivera y el explosivo percusionista Pedrito Martínez. En el segundo álbum, Entre Cuerdas (2009)  se presentó a trío con el trombonista Marshall Gilkes y el baterista Dave Silliman y colaboraciones como las  del guitarrista John Scofield, el vibrafonista Joe Locke, el percusionista Samuel Torres y la vocalista colombiana Andrea Tierra. En Double Portion (2012) conversa a dúo con el pianista Gonzalo Rubalcaba y el saxofonista Miguel Zenon. Para su cuarto álbum, Live at the Jazz Standard (2015), se presentó al frente de un World Ensemble integrado por destacados músicos de variadas procedencias geográficas: la cantante Andrea Terra, el trombonista Marshall Gilkes, el percusionista David Silliman, el armonicista suizo Grégroire Maret; el flautista Itai Kriss y el saxofonista Shlomi Cohen (ambos de Israel), el pianista chileno Pablo Vergara, paisano el baterista colombiano Rodrigo Villalon, y el kanun del turco Tamer Pinarbasi, junto a el brasileño Sergio Krakowski al pandeiro.

Su último trabajo discográfico, Live in Montreal (Telarca, 2017), grabado en el Festival de Jazz de Montreal, es un excelente álbum a dúo con la celebrada  pianista japonesa Hiromi que incluye composiciones de ambos, además de un tema de John Williams y otro de Astor Piazzolla.

Ha recibido elogiosas críticas en publicaciones especializadas, entre ellas, la del periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, que define de manera fiel su personalidad artística:

«El colombiano toca el arpa como casi nadie más en la tierra. Sus manos, que en apariencia parecen impulsadas por dos personas diferentes, producen una plenitud sinfónica de sonido único, una veloz catarata de acordes, equilibrio de figuras melódicas e interepretación, servido con ritmos de América Latina junto a la libertad de improvisación de un verdadero músico de jazz […] virtuosismo y seducción, pero en modo alguno virtuosismo por sí mismo».

© José Santiago Lardón ‘Santi’ (Marzo, 2019)

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