Scroll to top
en es

Tom Harrel Quartet. “Un trompetista venturoso”


José Angel Santiago Lardón - 4 marzo, 2020 - 0 comments

Tom Harrell Quartet. Tom Harrell (trompeta, fiscorno) Mark Turner (saxo tenor) Ben Street (contrabajo) Adam Cruz (batería). Clasijazz, martes, 10 de marzo de 2020. 22:00 H.

Tom Harrell: un trompetista venturoso

«El jazz es una expresión cultural tan poderosa que es casi como si estuviera entrelazada con la sociedad». Tom Harrell

Considerado desde finales de la década de 1970 como uno de los trompetistas más destacados y originales de la escena jazzística internacional, Tom Harrell ha sabido labrarse un lenguaje muy personal y exclusivo tanto como instrumentista —excelente por igual con la trompeta y el fiscorno— como compositor y arreglista.

Partiendo de un conocimiento profundo del lenguaje innovador del be bop, pero también de los clásicos, y de las derivas estilísticas posteriores, desde el hard bop al jazz modal o la third stream, ha creado un estilo único e identificable a lo largo de una carrera de más de cuatro décadas de continua aventura e investigación, atento a las innovaciones surgidas y jugando con una gran diversidad de aspectos, entre otros, elección de texturas sonoras de los instrumentos, interacción con los músicos, búsqueda de la emoción o un deseo ineludible de llegar al público:

«Compongo e interpreto jazz moderno con influencias globales, sobre todo música clásica europea, brasileña, rhythm & blues, funk y folk. Trato de crear música que sea atractiva para el público y, a la vez, un arriesgado desafío para quienes la interpreten».

Seducido de la trompeta desde la infancia, se entregó a su estudio, analizó y absorbió la tradición de los grandes del instrumento como Dizzy Gillespie, Lee Morgan, Kenny Dorham, Booker Little, Woody Shaw, Chet Baker o Art Farmer y, por supuesto, Clifford Brown a quien considera una de sus grandes influencias. Por eso su estilo se ha definido como una mixtura del poderío del gran Clifford con la suavidad y el intimismo de Chet Baker o Art Farmer.

«La trompeta es perfecta para mí, es un instrumento versátil, con el que se pueden crear distintos tipos de sonido».

Un instrumento liberador y vehículo de expresión de sentimientos y emociones.

«La trompeta es el sonido de la felicidad»

Para Harrell la música trasciende más allá de su rol de expresión artística, es un modo de relacionarse con la vida, con el resto de la gente, con el público y de interactuar con los músicos:

«La música forma parte de un plan celestial que puede aunar a toda la gente».

Pero además, para Harrell la música es una forma de contar una historia, al igual que hace un poeta con un poema:

«Cuando compones cuentas una historia, de igual modo que cuando improvisas un solo o mantienes una conversación. Se trata de contar historias».

Al igual que dijera en su día Charlie Parker, también es llevar la belleza a la música, traducir a ese otro lenguaje aquello que en un momento te acontezca o emocione:

«Puedes tomar una situación cotidiana o un sentimiento que experimentes durante el día o la noche, y traducirlo a notas y ritmos».

Porque para Harrell la música es, sobre todo, sentimiento, como confesó al pianista Ethan Iverson en una entrevista:

«En esencia es sentimiento. Puedes intelectualizar todo lo que quieras, pero básicamente tiene que venir del corazón». Entrevista con Ethan Iverson.

En cuanto al proceso de aprendizaje y estilo, asume el conocido consejo de Parker: «Aprende todo lo que puedas sobre música, sobre composición y luego olvídate de todo y simplemente toca, porque es bueno seguir tu intuición», curiosamente análogo al que en su día diera Marcel Proust: «Debemos sacrificar el estilo de las obras que más amamos en aras de esa verdad única que habita sólo en nosotros».

Y un consejo o aviso para navegantes sobre las cualidades idóneas que debiera reunir cualquier instrumentista:

«Respeto a las tradiciones, saber innovar, sentir al público y tener química»

Tom Harrell es un modelista refinado e inventivo que huye de la espectacularidad para ahondar en un sonido profundo, cargado de ternura y belleza, que sabe ser dúctil y expresivo sea cual sea el tempo y la complejidad armónica a los que se enfrente porque en realidad lo que persigue, y lo consigue, es contar una historia, un sentimiento, un mensaje que brota de lo más hondo de su alma.

Tanto con la trompeta como con el fiscorno su estilo transmite un fenomenal lirismo y una enorme tensión musical en la elaboración de sus solos, perfectamente estructurados, ágiles, con una meticulosa selección de las notas y un especial control permanente de la energía que pone en juego y siempre ajeno a cualquier suerte de cliché.

Multidimensional y minucioso posee un dominio absoluto del espectro completo no solo del lenguaje jazzístico sino también de otros muchos lenguajes musicales, que le permiten transmitir con una entrega serena un flujo casi infinito de ideas complejas y vivaces que llegan al mismo corazón del oyente. Música con sentimiento.

Compositor panteísta

«Escucho con atención los sonidos que me rodean. Pienso que los sonidos de la vida cotidiana son musicales, así que intento absorber las complejidades de esos sonidos como si escuchase una pieza musical. Trato de ver la belleza en todo». Tom Harrell.

Para Harrell la música es una prolongación de la vida, su mente es un continuo bullir de ideas en la que se entremezclan los temas más diversos, desde la literatura a la pintura, desde un sonido que le recuerda a La consagración de la primavera a la inmesidad espiritual del A Love Supreme de John Coltrane. Siempre está trabajando en términos musicales, por eso viaja siempre con un cuaderno:

«Siempre me acompaña una libreta. Toda mi música la escribo a mano. A veces son canciones completas, otras veces sólo fragmentos. Cada vez que se me viene una idea a la cabeza, la escribo».

Como un avezado alquimista musical Harrell halla inspiración en múltiples fuentes, en las melodías y armonías que percibe en todo cuanto le rodea —el ronrroneo del motor de un viejo automóvil, el gorgoteo del agua, el trinar alborotado de los pájaros…—, pero su genialidad como compositor procede también de la experiencia atesorada a lo largo de su dilatada carrera interpretando y asimilando la música de grandes maestros del jazz —como Charlie Parker, Gillespie, Horace Silver o Benny Golson—, del ámbito de la clásica —Stravinsky, Bartok, Mahler, Ravel o Debussy—, pero también de la música popular, de la latina o la afrícana incorporando todo ese acervo a su propia escritura.

Una habilidad reconocida de manera unánime por la inteligencia, profundidad y sensibilidad de sus creaciones. Joe Lovano, amigo y colaborador en numerosos trabajos de Harrell, lo celebró con las siguientes palabras:

«Posee una especial habilidad para componer y armonizar, para unir las tonalidades correctas. Sus composiciones son claras y hermosas. Conoce el alcance real y completo de cada canción en la que trabaja y cada una de ellas tiene su propia carácter».

Polifacético y fecundo compositor y arreglista, sus temas han sido interpretados o grabados por una vasta nómina de músicos de primera fila, entre otros, Carlos Santana, Cold Blood, Azteca, Vince Guaraldi, Hank Jones, Kenny Barron, Vanguard Jazz Orchestra, Danish Radio Big Band, WDR Big Band, Brussels Jazz Orchestra, Metropole Orchestra, Orchestre National de Lorraine  o Arturo O’Farrill & The Afro-Latin Jazz Orchestra.

Perfil biográfico

«Siempre pienso que lo que escribo y toco ha de significar algo para mí ahora. Tengo miedo de quedarme quieto».

Thomas ‘Tom’ Harrell (Urbana, Illinois, 1946). Trompetista, fiscornista,  compositor y arreglista. Creció y se educó Los Altos, en el área de San Francisco, a donde su familia se trasladó en 1951. A los 8 años comenzó a tocar la trompeta y cinco años después y a lo largo de la adolescencia realizaba conciertos con bandas locales.

Aún adolescente estudió con John Handy y Lee Konitz, buscando coraje para medirse con veteranos del jazz como Philly Joe Jones, Sonny Stitt, Charles McPherson, Lee Morgan o Roland Kirk:

«Una vez, en 1966, subí al escenario del Slug’s Saloom con Roland Kirk. Toqué “Three Flowers” y “Cherokee”. Me criticó, pude escucharlo decir que solo tocaba escalas, pero con todo fue emocionante tocar con él. Cuando escuché por primera vez su álbum We Free Kings (Mercury, 1962) supuso para mí una nueva forma de pensar en la música. Creo que se trata de eso, buscar experiencias como esa».

También en 1966, mientras asistía a la Universidad de Stanford, sus problemas mentales comenzaron a manifestarse de forma grave. Después de un intento de suicidio, se le diagnosticó de esquizofrenia límite, prescribiéndole una medicación con el fin de mantener su equilibrio emocional y a la que se vio sometido de por vida.

En 1969 se graduó en composición musical por la Stanford University, y ese mismo año debutó profesionalmente como miembro de la orquesta de Stan Kenton con la participó en numerosas giras y grabaciones. Después se unió a los célebres Thundering Herb, la orquesta de Woody Herman en la que permaneció entre 1970 y 1971 y que supuso un paso significativo en su formación como confesó en una entrevista:

«Aquel grupo era como una escuela. Me divertí mucho tocando con él y me enseñó mucho sobre la relación entre el jazz y la música clásica. Además interpretó “Sao Paulo”, una de mis primeras composiciones y arreglos para big band».

En 1972, se unió a la innovadora orquesta de jazz latino Azteca, fundada por los hermanos Coke y Pete Escovedo y para la que escribió algunos temas y participó en álbumes como Pyramid of the Moon.

En 1973 se trasladó a Nueva York y se unió al quinteto del pianista Horace Silver —del que además eran miembros habituales el saxofonista Bob Berg, Ron Carter y el batería Al Foster— y en el que permaneció hasta 1977, participando en numerosas giras y en la grabación de álbumes para Blue Note como Silver’n Brass (1975), Silver’n Wood (1976), Silver’n Voices (1976), Silver’n Percussion (1977) o Silver’n Strings Play The Music of the Spheres (1979). Su permanencia en el grupo de Horace Silver fue otro eslabón clave en su formación, tal como confesó el propio Harrell, a quien considera una influencia destacable:

«Trabajar para Horace Silver fue un sueño hecho realidad. Fue un gran mestro».

Fecundo aprendizaje que le permitió un conocimiento a fondo del repertorio del maestro y que depués reflejó en algunas de sus composiciones como, por ejemplo, en su tema “Bear That in Mind” incluido en el álbum Laberinth (RCA, 1996), marcado por la inconfundible huella del pianista.

Luego formó parte de diversos grupos, entre otros, Treasure, Island, el National Jazz Ensemble de Chuck Isreals, un All Star Trumpet Spectacular que en 1977 reunió en estudio una formación de 7 trompetistas y sección rítmica— y trabajó además como músico de estudio.

Además y durante este periodo tocó y grabó con destacadas figuras, entre otras, Cecil Payne, Bill Evans o Lee Konitz, a la par que inició su carrera como líder publicando álbumes como Aurora (1976) y Mind’s Ear (1978) así como proyectos coliderados junto al también trompetista John McNeil —Look to Sky SteepleChase, 1979)— o al trombonista Bob Brookmeyer —Shadow Box (Candid, 1979).

Iniciada la década de 1980 y ya líder de sus propias formaciones se unió en 1983 al cuarteto del saxo alto Phil Woods —ahora quinteto, junto al pianista Hal Galper, el bajista Steve Gilmore y Bill Goodwin a la batería— iniciando una fructífera colaboración que mantuvo hasta 1989 con el que realizó numerosas giras internacionales y destacadas grabaciones, entre otras, Heaven (Black Hawk, 1984) o Gratitude (Denon, 1986).

Pero, sobre todo, y sin abandonar el quinteto de Woods continuó creciendo como artista en solitario publicando un flujo constante de álbumes para pequeñas discográficas cada vez mejor recibidos tanto por la crítica especializada como por el público como Play of Light (1984), Moon Alley (1985), Open Air (1986), Sun Dance (1987), Stories (1988), Lonely Eyes (1989) o Sail Away (1989), que contó con la colaboración de Joe Lovano que luego mantendría en las siguientes décadas. Para estas grabaciones contó además con la participación de primeras figuras como Bob Berg, John Scofield, John Abercombrie, Dado Moroni, James Williams, Ray Drummond, Billy Hart o Adam Nussbaum, entre otras.

Y además colaboró con otros destacados artistas como Sam Jones, con quien codirigió una formación de diez músicos, el saxofonista Paul Robertson, Mel Lewis, George Russell, George Gruntz, el guitarrista Paul Nash o con cantantes como Dee Bell —One by One (Concord, 1985)  —, Helen Merrill o Sheila Jordan, con estas últimas en décadas posteriores.

Una intensa y fructífera actividad que continuó a lo largo de la década de 1990, apareciéndo en álbumes con el saxofonista Joe Lovano, con los bajistas Steve Swallow o la orquesta de Charlie Haden, entre otras destacadas colaboraciones.

Asentado ya como figura esencial del jazz y compositor imaginativo y de gran versatilidad que expresó a través de destacados álbumes publicados a lo largo de la década para pequeños sellos: Form (1990), de nuevo con Joe Lovano y una rítmica de lujo —Danilo Pérez, Charlie Haden y Paul Motian—, seguido de Passages (1991) —Lovano, Cheryl Pyle, Peter Washington o Paul Motian—, Visions (1993), Moon and Sand (1991), a dúo con el pianist Jacky Terrason, Upswing (1993) con Phil Woods o Cape Verde (1995) coliderado con el saxo alto George Robert.

Luego firmó con la poderosa discográfica RCA Victor publicando álbumes como Laberinth (1996) en formación de noteto —Steve Turre, Joe Lovano, Don Braden, Gary Smulyan, Bob Botti, Kenny Werner, Larry Grenadier y Billy Hart— y Art of Rhythm (1998) en el que explora los sonidos brasileños al frente de una gran orquesta con solistas como David Sánchez, Dewy Redman, Danilo Pérez, Ugonna Okegwo, Adam Cruz o Regina Carter, entre otros. Y en Time’s Mirror (1999) mostró su talento para la dirección y arreglos para grandes formaciones, en este caso una big band, y por el que fue nominado al Grammy en la categoría de mejor actuación de grandes bandas.

Y también finalizando la década publicó Trumpet Legacy (Milestone, 1998), un notable trabajo en colaboración con otros destacados trompetistas: Nicholas Payton, Lew Soloff y Eddie Henderson y con Mulgrew Miller, Peter Washington y Carl Allen en la sección rítmica.

El nuevo milenio lo inició abordando una grabación con orquesta de cuerda: Paradise (Bluebird, 2001) y al año siguiente apareció la grabación del directo Live at the Village Vanguard (Bluebird, 2002) en quinteto junto al saxo Jimmy Greene, el bajista Ugonna Okegwo, el pianista Xavier Davis y el baterista Quincy Davis. En 2003 apareció Wise Children (Bluebird) en el que participó un amplio elenco de músicos, entre ellos habituales colaboradores, y las destacadas vocalistas Dianne Reeves, Jane Monheit, Claudia Acuña y Cassandra Wilson.

La firma en 2007 con la prestigiosa discográfica neoyorquina High Note supuso una nueva orientación en la carrera de Harrell y la presentación de su nuevo quinteto que desde entonces ha mantenido e integrado por el saxofonista tenor Wayne Escoffery, el pianista Danny Grissett, el bajista Ugonna Okegwo y el baterista Johnathan Blake, publicando una serie de prestigiosos álbumes: Light On (2007), Prana Dance (2009), Roman Nights (2010), The Time of the Sun (2011), Number Five (2012) y First Impressions (2015).

Pero además y para la misma discográfica creó proyectos bien diferenciados tanto por la configuración de su formato como por su carácter estilístico. Colors of a Dream (2013), sexteto sin piano, con dos bajistas —Esperanza Spalding y Okegwo—, Johnattan Blake a la batería y tres metales —el saxo alto Jaleel Shaw, el tenor Wayne Escoffery y el mismo con la trompeta y el fiscorno— con exultantes composiciones de su autoría escritas específicamente para el grupo.

Al año siguiente cambió de nuevo de formación, creando un cuarteto sin piano con el saxo tenor Mark Turner, su habitual Ogekwo y Adam Cruz en la batería, grabando el álbum TRIP (2014), por el que recibió su décima premio SESAC en 2016. La génesis del proyecto fue el encargo de componer música para el New Trumpet Music Festival y el propio Harrell describió el cuarteto como un grupo de cámara en el que cada instrumento jugase un papel de igual importancia.

Su afán creativo e inquieto le llevó a explorar y reelaborar composiciones clásicas de Claude Debussy y Maurice Ravel para el álbum First Impressions (2015), que además incluye dos temas propios, grabado con su quinteto y un conjunto de cámara. El álbum recibió cinco estrellas y fue incluido en la lista de mejores álbumes de 2015 de la revista DownBeat.

Something Gold, Something Blue (2016) es un proyecto a quinteto para dos trompetas sin piano, con el joven trompetista Ambrose Akinmusire como invitado y el guitarrista Charles Altura y en la sección rítmica sus habituales compañeros Ugonna Okegwo y el batería Johnathan Blake.

En Moving Picture (2017), —a cuarteto, con el pianista Grissett, el bajista Okegwo y el baterista Adam Cruz—, afrontó una nueva investigación, tal como explica el propio Harrell: «Ser el único metal me brindó la oportunidad de adoptar un enfoque diferente en la composición. Permite cierta libertad para embellecer la melodía… Como compositor quería explorar los recursos del cuarteto con piano, bajo, batería y trompeta… Pensé que sería además un contraste interesante y un complemento de un par de proyectos sin piano que realicé recientemente, especialmente Trip y Colors of a Dream.

Su último álbum, Infinity (2019), en quinteto sin piano —con el tenor Mark Turner, el guitarrista Charles Altura, Ben Street al contrabajo y Johnattan Blake a la batería—, es una nueva indagación musical que defien como «una música con interesantes texturas y numerosas sobregrabaciones de guitarra. Algo que nunca había hecho antes. Estaba probando algunas ideas armónicas nuevas para mí».

Al margen de los álbumes publicados para el sello HighNote durante este periodo participó en otros interesantes proyectos como el dúo junto al pianista italiano Dado Moroni (Humanity, Abeat, 2007), la colaboración con el Claudio Riggio Ensemble (Audrey, Abeat, 2011) o el álbum junto al trío del saxo tenor danés Niels Vincentz Is That So? (Stunt, 2014) que contó además con Cameron Brown y Billy Hart.

Además de la larga treintena de álbumes publicados como líder o colíder, y de su intensa actividad concertística a lo largo de medio mundo ha trabajado y colaborado en unos tres centenares de álbumes junto a destacadas figuras de la historia del jazz como Stan Kenton, Woody Herman, Dizzy Gillespie, Horace Silver, Art Farmer, Phil Woods, Lee Konitz, Sam Jones (con quien codirigió una gran banda en los años 70), Jim Hall, Charlie Haden, Joe Lovano, Gerry Mulligan o Bill Evans, entre otros, así como con legendarias cantantes como Helen Mirrell o Sheila Jordan.

Discografía como líder o colíder

  • Tom Harrell, Aurora (Adamo, 1976): Tom Harrell (tp, fs) Bob Berg (st) Barry Finnerty (g) Mike Wolff (p) Mike Richmond (b) Lenny White (d).- reeditado como/ Total (Pinnacle, 1987).
  • Tom Harrell, Mind’s Ear (1978)
  • Tom Harrell & John McNeil, Look to Sky (SteepleChase, 1979): Tom Harrell (tp, fs) John McNeil (tp, fs) Kenny Barron (p) Buster Williams (b) Billy Hart (d).
  • Bob Brookmeyer meets Tom Harrell, Shadow Box (Candid, 1979): Tom Harrell (tp. fs) Bob Brookmeyer (tb) Benny Aronov (p) Buster Williams (b) Joe LaBarbera (d).
  • Tom Harrell, Play of Light (Palo Alto, 1982): Tom Harrel (tp) Ricky Ford (st) Bruce Forman (g) Albert Dailey (p) Eddie Gomez (b) Billy Hart (d).
  • Tom Harrell, Moon Alley (Criss Cross, 1985): Tom Harrell (tp, fs) Kenny Garrett (sa) Kenny Barron (p) Ray Drummond (b) Ralph Peterson (d).
  • Tom Harrell, Open Air (SteepleChase, 1986): Tom Harrell (tp, fs) Bob Rockwell (st) Hal Galper (p) Steve Gilmore (b) Bill Goodwin (d).
  • Tom Harrell, Sun Dance (Contemporary, 1986): Tom Harrell (tp, fs) George Robert (ss, sa) Dado Moroni (p) Reggie Johnson (b) Bill Goodwin (d).
  • Tom Harrell, Stories (Contemporary, 1988): Tom Harrell (fs) Bob Berg (st) John Scofield (g) Niels Lan Doky (p) Ray Drummond (b) Billy Hart (d).
  • Tom Harrell, Lonely Eyes (GRP, 1989): Tom Harrell (tp, fs) George Robert (sa, ss, cl) Dado Moroni (p) Reggie Johnson (b) Bill Goodwin (d).
  • Tom Harrell, Sail Away (Contemporary, 1989): Tom Harrell (tp, fs) Joe Lovano (st) John Abercrombie (g) James Williams (p) Ray Drummond (b) Adam Nussbaum (d).
  • Tom Harrell, Form (Contemporary, 1990): Tom Harrell (tp, fs) Joe Lovano (st) Danilo Pérez (p) Charlie Haden (b) Paul Motian (d).
  • Tom Harrell, Visions (Contemporary, 1991): Tom Harrell (tp. fs) George Robert (sa) Cheryl Pyle (fl) John Abercrombie (g) Dado Moroni (p) Danilo Pérez (p) James Williams (p) Charlie Haden (b) Ray Drummond (b) Reggie Johnson (b) Adam Nussabaum (d) Paul Motian (d) Billy Hart (d).
  • Tom Harrell & Jacky Terrason. Moon and Sand (Jazz Aux Remparts, 1991), a dúo.
  • Tom Harrell, Passages (Chesky, 1992): Tom Harrell (tp, fs) Joe Lovano (ss, st) Cheryl Pyle (fl) Peter Washington (b) Paul Motian (d) Café (perc).
  • Tom Harrell, Upswing (Chesky, 1993): Tom Harrell (tp, fs) Phil Woods (sa) Danilo Pérez (p) Peter Washington (b) Bill Goodwin (d).rt Farmer meets Tom Harrel, The Company I Keep (Arabesque, 1994): Art Farmer (flumpet) Tom Harrell (tp, fs) Ron Blake (ss, st) Geoff Keezer (p) Kenny Davis (b) Carl Allen (d).
  • Art Farmer meets Tom Harrel, The Company I Keep (Arabesque, 1994): Art Farmer (flumpet) Tom Harrell (tp, fs) Ron Blake (ss, st) Geoff Keezer (p) Kenny Davis (b) Carl Allen (d).
  • Tom Harrell & George Robert, Cape Verde (Mons, 1995): Tom Harrell (tp, fs) George Robert (sa) Dado Moroni (p) Reggie Johnson (b) Byron Landham (d).
  • Tom Harrell, Labyrinth (RCA Victor, 1996): Tom Harrell (tp. fs) Steve Turre (tb) Joe Lovano (st) Don Braden (st) Gary Smulyan (sb) Bob Botti (oboe) Kenny Werner (p) Larry Grenadier (b) Billy Hart (d) Leon Parker (perc).
  • Tom Harrell, Art of Rhythm (RCA Victor, 1998). Tom Harrell al frente de una gran orquesta con solistas como David Sánchez, Dewy Redman, Danilo Pérez, Ugonna Okegwo, Adam Cruz, Regina Carter y otros.
  • Tom Harrell, Trumpet Legacy (Milestone, 1996). Nicholas Payton, Lew Soloff, Tom Harrell, Eddie Henderson (tp) Mulgrew Miller (p) Peter Washington (b) Carl Allen (d).
  • Tom Harrel, Time’s Mirror (RCA Victor, 1999). Con big band.
  • Tom Harrell, Paradise (Bluebird, 2001): Tom Harrell (tp, fs) Jimmy Greene (st) Freddie Bryant (g) Xavier Davis (p) Ugonna Okegwo (b) Adam Cruz (d) Leon Parker (d) y orquesta de cuerda.
  • Tom Harrell, Live at Village Vanguard (Bluebird, 2002): Tom Harrell (tp. Fs) Jimmy Greene (st) Xavier Davis (p) Ugonna Okegwo (b) Quincy Davis (d).
  • Tom Harrell, Wise Children (Bluebird, 2003): con gran orquesta.
  • Tom Harrell, Light On (HighNote, 2007): Tom Harrell (tp, fs) Wayne Escoffery (st) Danny Grissett (p) Ugonna Okegwo (b) Johnattan Blake (d).
  • Tom Harrell & Dado Moroni, Humanity (Abeat, 2007): Tom Harrell (tp. fs) Dado Moroni (p). A dúo.
  • Tom Harrell, Prana Dance (HighNote, 2009): Tom Harrell (tp, fs) Wayne Escoffery (ss, st) Danny Grisset (p) Ugonna Okegwo (b) Johnattan Blake (d).
  • Tom Harrell, Roman Nights (HighNote, 2010): Tom Harrell (tp, fs) Wayne Escoffery (st) Danny Grisset (p) Ugonna Okegwo (b) Johnattan Blake (d).
  • Claudio Riggio Ensemble with Tom Harrell, Audrey (Abeat, 2011).
  • Tom Harrell. The Time of the Sun (HighNote, 2011): Tom Harrell (tp, fs) Wayne Escoffery (st) Danny Grisset (p) Ugonna Okegwo (b) Johnattan Blake (d)
  • Tom Harrell, Number Five (HighNote, 2012): Tom Harrell (tp, fs) Wayne Escoffery (st) Danny Grisset (p) Ugonna Okegwo (b) Johnattan Blake (d).
  • Tom Harrell, Quiet Yesterday (Abeat, 2012): Tom Harrell (tp, fs) Bob Mintzer (st) Dado Moroni (p) Andrea Dulbecco (vib) Riccardo Fioravanti (b) Stefano Bagnoli (d) Enzo Zirilli (d, perc).
  • Tom Harrell, Colors of a Dream (HighNote, 2013): Tom Harrell (fs, tp) Jaleel Shaw (sa) Wayne Escoffery (st) Ugonna Okegwo (b) Esperanza Spalding (b, v) Johnattan Blake (d).
  • Tom Harrell & Niels Vincentz, Is That So? (Stunt, 2013): Tom Harrell (tp) Niels Vincentz (st) Cameron Brown (b) Billy Hart (d).
  • Tom Harrell, Trip (HighNote, 2014): Tom Harrell (tp) Mark Turner (st) Ugonna Okegwo (b) Adam Cruz (d).
  • Tom Harrell, First Impressions (HighNote, 2015): Tom Harrell (tp, fs) Wayne Escoffery (ss, st) Danny Grissett (p) Ugonna Okegwo (b) Johnattan Blake (d) Rale Malic (g) y orquesta.
  • Tom Harrell, Something Gold, Something Blue (HighNote, 2016): Tom Harrell (tp, fs) Ambrose Akinmusire (tp) Charles Altura (g) Omer Avital (laud) Ugonna Okegwo (b) Johnattan Blake (d).
  • Tom Harrell, Moving Pictures (HighNote, 2017): Tom Harrell (tp, fs) Danny Grissett (p) Ugonna Okegwo (b) Adam Cruz (d).
  • Tom Harrell, Infinity (HighNote, 2019): Tom Harrell (tp, fs) Mark Turner (st) Ben Street (b) Johnathan Blake (d) Adam Cruz (perc).

Mark Turner (saxo tenor)

Mark Turner (Fairbon, Ohio, 1965). Creció en el sur de California en un entorno familiar donde la música era habitual: discos de jazz, soul, r&b o gospel en plena vorágine de la lucha por los derechos civiles. Su madre, asidua a conciertos de jazz, y su padre saxofonista, que murió cuando Mark tenía año y medio, fueron decisivos en su futuro.

«Sentía una gran curiosidad por la historia del jazz, por la propia música, por la cultura afroamericana y quizás buscaba una conexión con mi padre que fue saxofonista y murió cuando yo tenía año y medio»,

Comenzó a tocar el clarinete en la escuela primaria y se decidió por el saxo en la secundaria, aunque también indagó en las artes visuales estudiando de forma breve diseño e ilustración en Long Beach State University. Sin embargo su pasión por el jazz le llevó a seguir una carrera musical, comenzando a tocar con grupos locales.

Estudió en el prestigioso Berklee College of Music de Boston donde se graduó en 1990, trasladándose a Nueva York, donde su talento no tardó en ser reconocido. En la Gran Manzana comenzó a tocar con diversas formaciones a la par que trabajaba en la célebre tienda de discos Tower Records.

Su afán por buscar una expresión propia investigó y analizó en profundidad la obra de los grandes del saxo tenor como John Coltrane, Joe Henderson, Dexter Gordon, Sonny Rollins, Warne Marsh y Lester Young, como confiesa en su página web: «Trabajé muy duro, intentanto descubrir quien soy… fue una lucha ardua y me llevó tiempo, pero me permitió descubrir lo que quería de la música. Incluso durante el tiempo que tocaba como otros, estaba convencido de que formaba parte del camino para sonar como yo. Cuanto más tiempo pases con la forma y el lenguaje, más se reflejará en tu personalidad».

En 1992 y tras dos años y medio de intenso trabajo y estudio y con la convicción de haber hallado una voz personal inició una intensa actividad como líder y compositor, publicando entre 1995 y 2001 cinco álbumes a su nombre: Yam Yam (Criss Cross, 1995), Mark Turner (Warner Bross, 1998), In This Word (Warner Bross, 1998), Ballad Session (Warner Bross, 2000), Dharma Days (Warner Bross, 2001), así como el sentido homenaje a la música de la pianista y compositora Mercedes Rossy fallecida en 1995 —The Music of Mercedes Rossy (Fresh Sound New Talent, 1998) y el álbum coliderado con el también saxo tenor Tad Shull, Two Tenor Ballads (Criss Cross, 2000) y numerosos trabajos como sideman con otros artistas.

Entonces y pese a su consolidada reputación e influencia decidió hacer un alto en su labor como líder e inició un largo periodo de reflexión del fue no fue ajena la labor de paternidad al nacer su primer hijo, aunque mantuvo su colaboración en diversos proyectos. Así lo explicó en su momento: «Cuando lideras proyectos eres responsable de multitud de asuntos, muchos ajenos a la música, mientras que como acompañante solo debes preocuparte de estar allí y realizar un buen trabajo».

Más de una década después —liberado de la responsabilidad paternal, los hijos ya con 10 y 13 años— y con más tiempo para desarrollar proyectos personales, volvió a la carga con su sexto álbum como líder, Lathe of Heaven (ECM, 2014), aunque antes participó en el álbum a dúo con el pianista francés Baptiste Troitignon Dusk is a Quiet Place (Naïve, 2013), al margen de sus colaboraciones y conciertos.

Lathe of Heaven (ECM, 2014), con temas propios y en cuarteto con el trompetista Avishai Cohen, Joe Martin al contrabajo y el batería Marcus Gilmore, supuso una profunda reflexión y exploración tanto en la labor compositiva como en la búsqueda de nuevas expresiones sonoras.

Esta reaparición supuso una nueva fase creativa con variados y notables proyectos entre los que cabe mencionar además su labor como miembro del trío Fly junto al contrabajista Larry Grenadier y el batería Jeff Ballard, publicando tres álbumes: Fly (Savoy, 2004), Sky & Country (ECM, 2009) y Year of the Snake (ECM, 2012).

Además participó en el lanzamiento de jóvenes valores como los pianistas Stefano Bollani y Baptiste Trotignon o el guitarrista Gilad Hekselman, manatuvo su permanencia en el cuarteto del baterista Billy Hart y sus colaboraciones con el guitarrista Kurt Rosenwinkel, el saxofonista David Binney y el pianista Aaron Goldeberg.

Más recientes son trabajos como los dos álbumes a dúo, Temporary Kings (ECM, 2018) con el pianista Ethan Iverson y Mark Turner Meets Gary Foster (Capri, 2019) con el saxo alto Gary Foster, así como Appleblueseagreen (Clever Tree, 2019) a trío con el pianista Alex Coo y el trompetista Ralph Alessi.

Una gran variedad de destacados proyectos a los que sumar su prolífica labor como acompañante de grandes figuras del jazz entre los que cabe citar a Lee Konitz, James Moody, Dave Holland, Joshua Redman, Delfeayo Marsalis, Brad Mehldau, Reid Anderson, Omer Avital, Diego Barber, David Binney, Brian Blade, Seamus Blake, Chris Cheek, George Colligan, Gary Foster, Jon Gordon, Aaron Goldberg, Ethan Iverson, Jonny King, Ryan Kisor, Guillermo Klein, Matthias Lupri, OAM Trio, Mikkel Ploug, Enrico Rava, Jochen Rueckert, Jaleel Shaw, Edward Simon y el SF Jazz Collective, entre otros. Una faceta que valora y que no tiene intención de reducir porque «Me gusta interpretar la música de otros, aprendo así y en gran medida es lo que me ha convertido en el músico que soy»,

Tras una carrera de más de dos décadas y una amplia gama de proyectos Mark Turner se ha convertido en una de las figuras más influyentes y originales de la escena jazzística actual. Su tono personal distintivo, singular capacidad de improvisación y su sentido innovador de la composición le han valido una gran reputación

En su sonido anidan reminiscencias del saxofonista Warne Marsh y elementos de John Coltrane, a quienes cita como influencias, y cuyos estilos están presentes en su música y composiciones. Su rango sonoro es muy amplio alcanzando un registro en extremo agudo. En sus improvisaciones suelen abarcar varias octavas plenas de armónicos y de gran complejidad rítmica.

Discografía Mark Turner

Como líder

  • Yam Yam (Criss Cross, 1995). Temas propios, de Rosenwinkel, Meldhay y Coltrane y en quinteto con la colaboración de los saxo tenores Seamus Blake y Terence Dean, el guitarrista Kurt Rosenwinkel y Brad Mehldau, Larry Grenadier y Jorge Rossy en la sección rítmica.
  • Mark Turner (Warner Bross, 1998). Temas originales, junto a Edwar Simon (p), Christopher Tomas (b) y Brian Blade (d) y la colaboración del tenor Joshua Redman.
  • In this World (Warner Bross, 1998) con Brad Mehldau, Kurt Rosenwintel, Larry Grenadier, Brian Blade y Jorge Rossy.
  • The Music of Mercedes Rossy (Fresh Sound, 1998), sentido homenaje a la pianista fallecida en 1995, con la colaboración de Chris Cheek, George Colligan, y sus hermanos Mario y Jorge.
  • Two Tenor Ballads (Criss Cross, 2000), junto al tenor Tad Shull y Kewin Hays, Larry Grenadier y Billy Drummond en la sección rítmica.
  • Ballad Session (Warner Bross, 2000) junto a Kurt Rosenwinkel, Kewin Hays, Larry Grenadier y Brian Blade.
  • Dharma Days (Warner Bross, 2001) con temas propios y la colaboración de Kurt Rosenwinkel, el bajista Reid Anderson y el batería Nasheet Waits.
  • Dusk is a Quiet Place (Naïve, 2013). A dúo con el pianista francés Baptiste Troitignon.
  • Lathe of Heaven (ECM, 2014), temas propios y Avishai Cohen (tp) Joe Martin (b) y Marcus Gilmore (d).
  • Temporary Kings (ECM, 2018). A dúo con el pianist Ethan Iverson.
  • Appleblueseagreen (Clever Tree, 2019). Con Alex Coo (p, d) y Ralph Alessi (tp).
  • Mark Turner Meets Gary Foster (Capri, 2019) con el saxo alto Gary Foster

Con Fly

  • Fly (Savoy, 2004).
  • Sky and Country (ECM, 2009).
  • Year of the Snake (ECM, 2012).

Ben Street (contrabajo)

Originario del estado de Maine e hijo del saxofonista y fabricante de boquillas de saxo Bill Street. Estudió en el New England Conservatory of Music de Boston con maestros como Buster Williams, Dave Holland y Miroslav Vitous.

En 1991 se trasladó a Nueva York iniciando una meteórica carrera que le ha llevado a tocar en giras y conciertos y a grabar con destacadas figuras del jazz.

Empezó a trabajar con músicos de vanguardia como el saxo Tim Berne o el batería Kenny Wollesen, y después extendió sus colaboraciones en conciertos y grabaciones con grandes músicos como Lee Kontiz, Danilo Perez, Jakob Bro, Ben Monder, John Scofield, Kurt Rosenwinkel, Roswell Rudd, David Sanchez, James Moody, Mark Turner, Frank Foster, Clark Terry, Junior Cook, Jimmy Scott, Michael Eckroth, Sam Rives, Billy Hart o Adam Cruz, Joey Calderazzo, Gene Bertoncini, Bobby Selvaggio, Eugene Maslow, Dominique Eade, Cyndi Lauper, Manuel Calera y formaciones como Fran Carlsber Quintet o Once Blue, entre otros muchos.

Con el nuevo siglo extendió su trabajo como miembro del cuarteto del baterista Billy Hart con el que colaboró en los álbumes All Our Reasons y One Is the Other, ambos para el sello ECM. Con el pianist Danilo Pérez en Till Them, Live at the Jazz Showcase y Providence; con el saxofonista David Sánchez Coral y Cultural Survival¸ con Anat Cohen Place and Time. En 2017 Street y Hart volvieron a trabajar juntos, esta vez como miembros de la sección de ritmo del álbum de Aaron Parker Find the Way (ECM, 2017).

Forma parte de formaciones como Orange y Blue y Serphardic Tinge con los que ha grabado para sellos como GM y Tzadik respectivamente. Además es miembro permanente del grupo del guitarrista noruego Lage Lund.

En 2005 formó el Maine Street Jazz Quartet (junto a Bill Street, Daniel Strange y Jonathan May) como parte de un programa de intercambio cultural de la University of Southern Maine en Grecia, impartiendo varios cursos de jazz. En el verano de 2009 realizó una gira por Europa con el Kurt Rosenwinkel Quartet y en 2010 inició una extensa gira por Estados Unidos con el trio de John Scofield del que además formaba parte el batería Bill Stewart.

Ha colaborado en más de medio centenar de álbumes con músicos de variada adscripción estilística, entre otros, con Anthony Coleman —Morenica (1998) y Our Beautiful Garden is Open (2002)—; Kurt Rosenvinkel —The Enemies of Energy (2000), The Next Step (2001) y Heartcore (2003)—; Jakob Bro —The Stars Are All Nes Songs (2008) y Belladeering (2009)—; Andrew Cyrille —Optics (2008), Open Opus (2010) y Femklang (2012)—; Billy Hart —Billy Hart Quartet (2006), All Our Reasons (2012) y One Is the Other (2014)—; Ben Monder —Dust (1997)—; Danilo Pérez —Till Then (2003), Live at the Jazz Showcase (2005) y Providencia (2010)—; Etahn Iverson —Tootie’s Tempo (2013); Philadelphia Beat (2015)—; Sam Rives —Purple Violets y Violet Violets (2005)—; Chiara Civello —Last Quartet Moon (2005), The Space Between (2007)—; Lage Lund —Unlikely Stories (2010), Live at Smalls (2012), Foolhardy (2013), Idlewild (2015)—; David Sánchez —Coral (2004) y Cultural Survival (2008).

Adam Cruz (batería)

Adam Cruz (Nueva York, 1970). Nació en el seno de una familia de gran arraigo musical lo que sin duda se refleja en su carrera como músico y educador. Su padre, Ray, renombrado percusionista de origen puertorriqueño lo introdujo en la música. Su madre era hija del trompetista italoamericano Ricky Trent y de Mildred Kapner, bailarina judía estadounidense.

Estudió en la Escuela de Artes Mason Gross de Rutgers y en New School for Social Research, donde se graduó. Tuvo como maestros a Joe Chambers, Keith Copland, Kenny Washington, Frank Malabe, Victor Lewis, Lewis Nash y Portinho, entre otros.

Sus inicios profesionales tuvieron lugar a principios de la década de 1990, tocando y grabando con el saxofonista David Sánchez y la Charles Mingus Big Band. Estuvo de gira con Origin, la banda dirigida por el pianista Chick Corea, participando en el álbum A Week at the Blue Note (Concord, 1998). Pasó el final de esa década de gira como dúo con el guitarrista Charlie Hunter.

En 2000 inició su larga asociación con el trío del pianista Danilo Pérez junto con el bajista Ben Street.

Desde entonces y a lo largo de las dos últimas décadas se ha labrado una gran reputación como una de las figuras más vitales de la escena jazzística internacional lo que le ha llevado a trabajar y grabar de forma regular con grandes figuras, entre otras, Tom Harrell, Joey Calderazzo, Chris Potter, Steve Wilson o Edward Simon.

A lo largo de su carrera ha realizado giras y grabado, además de con los citados, con músicos como McCoy Tyner, Pharaoh Sanders, John Patitucci, Eddie Palmieri, Joanne Braackeen, Chris Potter, Edward Simon, Steve Wilson o Lee Konitz.

Como baterista ocupan un lugar especial en el panorama del jazz estadounidense: su origen étnico mixto origina una forma de tocar que trasciende una simple categorización estilística. La riqueza de su conocimiento rítmico, su profundo sentido del swing de jazz y su experiencia con los ritmos latinoamericanos se funden en un sonido personal, condeciendo a su interpretación una poderosa profundidad y una musicalidad distintiva.

En la actualidad desarrolla una intensa actividad docente en centros como el City Collefe of New York (CCNY) y Berklee Global Jazz Institute.

En 2010, recibió una subvención de la ACFM para grabar el álbum Milestone, su debut como compositor y líder de banda. El álbum lo publicó en 2011 el sello Sunnyside y contó con la colaboración de habituales colegas —el saxo soprano Steve Wilson, el alto Miguel Zenón, el tenor Chris Potter, el guitarrista Steve Cárdenas, el pianista Edward Simon y el bajista Ben Street— y fue recibido con excelentes críticas por parte de medios como Los Angeles Times, Downbeat o Jazz Times, entre otros. The New York Times escribió a propósito que era un álbum «de fusion de diversas músicas latinas con enérgico postbop y lírico free jazz… con brillantes solos». Cabe mencionar otras destacadas reseñas, entre otras: «Combina una técnica perfecta y un toque cristalino con un proverbial e impresionante nivel de intuición». Modern Drummer. «Batería en la tradición de Philly Joe Jones y Elvin Jones que sabe como encender el fuego y que en Milestone ha elaborado un conjunto de composiciones de gran originalidad y solidez». Downbeat.

Entre sus numerosas colaboraciones en grabaciones como sideman, cabe mencionar: Danilo Pérez —Till Then (2003), Live at the Jazz Showcase (2006), Providencia (2010) y Panama 500 (2013)—; Tom Harrell —The Art of Rhythm (1997), Paradise (2001), TRIP (2014)—; Edward Simon — Edward Simon (1995), La Bikina (1998), Simplicitas (2005)—; Joey Calderazzo, Going Home (2015); Leon Parker, Above and Below (1994); Mingus Big Band, Gunslingin’ (1995); Chick Corea’s Origin, A Week at The Blue Note (1998); David Sánchez, Melaza (2000); Steve Wilson, Soulflul Song (2003); Ray Barretto, Standards Rican-Ditioned (2006), David Brandom, No Way Out (2007); Chirs Potter, Song for Anyone (2007); Dave Pietro, The Chakra Suite (2008); David Sánchez, Cultural Survival (2008); Anthony Branker & Ascent, Dance Music (2010); Anthony Branker & Word Play, Dialogic (2012).

© José Santiago Lardón ‘Santi’ (Marzo, 2020)

Related posts

Post a Comment